El bestiario delictivo compostelano ofrece en ocasiones elementos peculiares. Casi siempre por su incompetencia a la hora de delinquir, pero en otras por su desparpajo al admitir los hechos de los que se les imputan. Este es el caso de una reciente detención llevada a cabo por la Policía Nacional de Santiago. Se trata de dos gemelos brasileños de 22 años de edad a los que se les acusa del robo en una vivienda y que, cuando se les interrogó, no solo reconocieron los hechos, sino que admitieron también que vivían de cometer todo tipo de actividades ilícitas.
El robo se produjo el 21 de enero por la mañana en un piso de la zona centro compostelana. Cuando los dueños regresaron a casa, vieron que en una de las habitaciones faltaba una parte de la ventana. Registraron el resto de estancias y vieron como todos los armarios y cajones habían sido revueltos y que faltaban numerosos objetos de valor.
Por una ventana
Los gemelos brasileños habían accedido al piso por una ventana que da a un patio de luces y se habían llevado una gran cantidad de objetos electrónicos, como ordenadores portátiles, cámaras de fotos, dispositivos de música, así como joyas y varios relojes.
Con las pruebas físicas que aportó la Policía Científica, se determinó la participación de los gemelos brasileños, que fueron detenidos por una unidad de la Brigada de Patrimonio de la Policía Judicial.
Ambos tienen varias detenciones por hechos similares. Aseguraron que vendían los botines a otro conocido brasileño por cantidades muy inferiores a las que marca su precio de mercado. Tras declarar ante el juez, quedaron en libertad con cargos.