Ni ayudas para el festival Brincadeira, ni para la gala contra el cáncer ni para las fiestas parroquiales. El gobierno municipal ordense ha decidido apretarse el cinturón este año y priorizar al máximo los gastos del Concello. Así lo reconoció ayer el alcalde de la localidad, Manuel Regos, que explicó que lamenta mucho que el Ayuntamiento no pueda colaborar en esta ocasión con las citas festivas, pero que las medidas de ahorro obligan a establecer prioridades y «os festivais non están entre esas prioridades».
Regos también argumentó que la situación de ahorro en la que ha entrado Ordes no es una excepción, sino la regla. «Pasa en todos os sitios», porque la crisis no perdona a nadie.
Mientras, los organizadores del Festival Brincadeira confirmaron ayer que están cerrando ya el cartel de la cita de este año, que se fusiona con el Rock in Cambre y se celebrará, precisamente, en la villa coruñesa.
Aunque la organización no quiso entrar en detalles sobre los motivos de su marcha, el BNG denunció que la decisión de trasladarse a Cambre obedecía, precisamente, a que el Concello había decidido no realizar ninguna aportación para la celebración del Brincadeira.
El portavoz de los nacionalistas ordenses, Gonzalo Castro, explicó que la organización del Festival Brincadeira había presentado una propuesta al Concello en la que rebajaba un 70 % la colaboración del Ayuntamiento con respecto a la del 2011. Según el BNG, el Concello de Ordes solo tendría que asumir la colocación del escenario y del equipo de sonido.
Castro también lamentó que el cambio de ubicación del festival Brincadeira supondrá «a perda da importante campaña de promoción» de Ordes, ya que las cifras indican que el 30 % de los participantes en el festival, unas 20.000 personas, procedían de fuera de Galicia.