Magia de altura que supo a poco

La compañía francesa Transe-Express dejó boquiabiertos a los espectadores del último acto de una jornada en la que la Cidade da Cultura cambió su nombre por el de Cidade Imaxinaria gracias a actividades para niños y mayores que nacen con afán de continuidad a tenor del éxito alcanzado. El espectáculo que puso fin a la magia, Mobile Oblique e Bancal (móvil, oblicuo y cojo), demostró lo difícil pero especialmente hermoso que resulta entretener a treinta metros de altura. foto álvaro ballesteros.

Votación
1 votos
Etiquetas
Gaiás Ciudad de la Cultura