Lavacolla es la base de los jets de Amancio Ortega y Cortizo

Superó en el 2010 los dos mil movimientos de aviones privados y avionetas


santiago / la voz

Salvo excentricidades mayores, el yate y el avión privado siguen siendo los estandartes de los multimillonarios del mundo. Sin embargo, entre uno y otro objeto de lujo hay una diferencia de matiz: los jets siempre tienen una justificación laboral. Amancio Ortega y los trabajadores de Inditex tienen a su disposición un avión desde 1990, cuando el grupo abrió sus primeras tiendas en París y Nueva York (hoy suman más de 5.000). El actual es un Global Express fabricado por Bombardier. El modelo, que tiene diferentes formatos según el gusto del propietario (Bill Gates o Steven Spielberg, entre otros) es el referente actual en la navegación privada y cuesta unos 35 millones de euros. Que la empresa con sede en Arteixo haya escogido Lavacolla como base para su avión tiene que ver con el hecho de que se trata del único aeropuerto gallego que está abierto al tráfico las 24 horas. Su uso es sostenido a lo largo del año, y en el 2010 realizó 141 operaciones.

Más lógica y reciente es la presencia en la pista de Santiago del jet del Grupo Cortizo. La empresa de Padrón está sobrevolando la crisis con una expansión sin precedentes en Galicia. Ya tiene centros de producción en Tenerife, Ciudad Real, Portugal, Eslovaquia, Polonia y muy pronto en Francia. Su uso es eminentemente corporativo.

En total, los aviones privados con o sin base en Santiago realizaron en el 2010 algo más de dos mil operaciones, aunque en ese montante se suman las avionetas, incluidas las del Aero Club.

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