Cuando «trastear» es una profesión con futuro

la voz

Hacker. La palabra, para una buena parte de la sociedad, tiene una connotación negativa. Sin embargo, hay quien ha hecho de «trastear» con las nuevas tecnologías una profesión de futuro. Uno de ellos es un jovencísimo genio en informática que en cuestión de horas consiguió hackear el Kinect, para Xbox, un aparato que permite prescindir del mando a la hora de pasar unas horas de diversión frente a la pantalla de televisión. Héctor Martín Cancelo ofreció ayer una conferencia sobre este logro, que además le aportó un premio de 3.000 dólares, a los participantes de la jornada La otra cara de los hacker, organizada por la Universitat Oberta de Catalunya en el Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC).

Al parecer, su afición desde que era un crío era ver las tripas de los aparatos, lo que al final ha convertido en su profesión. El reto de hackear Kinect -algo que consiguió tan solo en unas siete horas, cinco para entender cómo funcionaba y otras dos para escribir el código- es un primer paso para utilizar el aparato con otros fines que no sea el del entretenimiento y los videojuegos. Entre otros usos, destaca, por ejemplo, el reconocimiento de objetos aplicado a la robótica. Incluso podría utilizarse para fines artísticos, para la creación de obras de carácter interactivo.

Otros logros

Sin embargo, este joven desarrollador de software libre no solo se ha atrevido con la videoconsola diseñada por el gigante informático Microsoft. Su blog es testigo de que también se ha atrevido con la Play Station 3 y con la Wii de Nintendo. En cuanto a la consola de Sony, ha conseguido cargar Linux en su sistema, «incluyendo PS3 Slim», destaca en su bitácora en la Red. Sus investigaciones también han servido para la creación de drivers libres para la consola de Nintendo y ha estado trabajando también en el uso de software casero. Su objetivo final, parece, es utilizar el hardaware que se presenta para otros fines distintos para el que se ha diseñado en un primer momento.

Colaboración económica

Además, el premio de 3.000 dólares concedido por Adafruit (que lanzó el reto de liberar el dispositivo periférico de Microsoft) servirá ahora para continuar abriendo un mundo de posibilidades en las nuevas tecnologías. Martín anunció en su día que el dinero iría destinado a herramientas y grupos que trabajan en la creación de software casero para la consola Wii y en ejecutar aplicaciones para el iPhone más alla de las ofrecidas en App Store, el único sitio oficial que provee a los usuarios de estos dispositivos.

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