Dos alternativas que entonces costaban entre 27 y 35,5 millones


El estudio realizado hace 14 años concluye que técnicamente es posible establecer la conexión ferroviaria entre la línea Santiago-A Coruña, aunque no se planteaba entonces con el AVE. Y se vieron dos alternativas: la variante de San Marcos, en paralelo a la N-634 en gran parte de un recorrido, que sería de 8,7 kilómetros, y la más próxima al río Lavacolla, que arrancaría poco antes de A Sionlla y con un desarrollo de 6,3 kilómetros.

La estimación de costes para la primera era de 5.934 millones de pesetas (35,6 millones de euros), según expuso ayer Conde Roa en una comparecencia conjunta con el también edil Javier Sánchez-Agustino. La segunda costaría 4.500 millones de pesetas (27 de euros). Pero el estudio optaba por la primera. Era la más ventajosa por su capacidad vertebradora territorial y por su mejor integración en la explotación ferroviaria, al no incrementar los tiempos de viaje en los trenes entre Santiago y A Coruña. Y su rentabilidad se situaba entre el 7 y el 8%.

El alcalde apuntaba ayer, sin embargo, que ese estudio no se refería al AVE y que fue «desbotado» por la Xunta, que no lo tuvo en cuenta cuando convenió el trazado del AVE con Fomento, dirigido entonces también por el PP. «Esta non era unha proposta de AVE senón dun tren doutro tipo».

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