El brote de legionella detectado en Móstoles (Madrid) se ha cobrado su segunda víctima mortal, una mujer de 63 años que se encontraba ingresada en un hospital de Villajoyosa (Alicante), según informó ayer el Servicio Madrileño de Salud.
Este segundo fallecimiento se suma a la muerte, el pasado 7 de julio en el Hospital de Alcorcón (Madrid), de otra mujer, ésta de 87 años, que presentaba «múltiples patologías».
La infección se localizó en un vaporizador de un restaurante-marisquería de Móstoles, según explicó la presidente madrileña, Esperanza Aguirre. Además, se confirmó que no guarda relación con el brote de Calpe, localizado en un hotel, y que cuenta con 17 afectados.