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Twitter, diez años de historia en 140 caracteres

Se cumplen dos lustros de la red social que ha revolucionado la información llenos de momentos históricos, récords y meteduras de patas

La VozRedacción, 21 de marzo de 2016. Actualizado a las 14:05 h. 0

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Twitter cumple diez años. La red social de los 140 caracteres que revolucionó los flujos de información lleva ya una década entre nosotros y ha sido primordial para compartir la última información al instante, para la comunicación de las celebrities con sus seguidores, para el humor y protagonista en primera persona de momentos históricos por su capacidad para evadir la censura y ayudar a organizar, como la Primavera árabe.

Se ha convertido, en tan solo dos lustros, en una herramienta básica para el trabajo periodístico y un arma afilada de los activistas y de los oprimidos. La gran fuente de información, de protesta o de ironía que ha marcado como pocas el siglo XXI.

En Estados Unidos, los candidatos han conseguido impulsarse como nunca a través de esta herramienta, especialmente Donald Trump. Y, en España, fenómenos como el 15-M o el ascenso de Podemos difícilmente podrían entenderse sin esta herramienta, que logra dar visibilidad, ayuda a expandir el ámbito de influencia y facilita la organización de eventos. Lo que antes hacía el boca a boca en días, lo hace ahora el tuit a tuit en minutos.

Sus inicios, de todas formas, difícilmente podrían haber preconizado la importancia que iba a tener esta red social basada en la instantaneidad más absoluta. El primer tuit, de uno de sus cocreadores, Jack Dorsey, fechado el 21 de mayo de 2006, daba buena cuenta de ello. Seguramente Jack no suponía que su indicativa primera frase, «Preparando mi twttr», se iba a convertir en histórica.

El siguiente paso vino por parte de un empleado que, unos meses más tarde, tuvo una pequeña idea que, sin saberlo, estaba creando una nueva forma de comunicación y un concepto que llegó para quedarse. Lo que hoy se conoce como hashtag. «¿Qué os parecería usar # (almohadilla) para los grupos?», tuiteó. Y así daba forma al modo en que se categorizarían las palabras clave y que darían lugar a los conocidos trending topics.

En principio, pocos preveían también el potencial de Twitter para el intercambio de información. El emprendedor Janis Krums fue uno de los primeros. Se encontró con que un avión había amerizado en el río Hudson, en Nueva York, y se le ocurrió compartir su fotografía a través de la red social, en la que fue una de las noticias más sonadas del momento. «Hay un avión en el Hudson. Estoy en el ferry para ir a rescatar a la gente. Qué locura», decía.

En el año 2011, un usuario paquistaní narraba sin saberlo la persecución que terminaba con la vida del terrorista Osama Bin Laden. Primero decía «Un helicóptero sobrevolando Abbottabad a la 1 de la mañana (es extraño)» y tras ir retransmitiendo paso a paso lo que sucedía a su alrededor, finalmente él mismo se daba cuenta: «Oh, así que soy el tío que ha contado en vivo la persecución de Osama sin saberlo».

En el año 2009, el astronauta Mike Massimino convertía su tuit en el primero que se enviaba desde fuera de la Tierra. «En órbita: El lanzamiento fue espectacular. Me encuentro bien, trabajando duro y disfrutando de estas magníficas vistas. La aventura de toda una vida ha comenzado», afirmaba.

En cuanto a los primeros récords, sus protagonistas fueron Oprah Winfrey y Charlie Sheen. La presentadora fue la primera que consiguió más de 1.000 retuits de su mensaje en 140 caracteres, mientras que el actor se convirtió en el que más rápidamente consiguió un millón de seguidores.

Otro momento destacado, mucho más reciente, lo protagonizó el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, que marcó un récord de retuits al ganar las elecciones con un escueto mensaje con foto en el que decía «Cuatro años más». Muchos se emocionaron al ver la imagen en la que abrazaba con cariño a su mujer.

Pero un año y medio después, Ellen DeGeneres la lió rompiendo todos los récords de los retuits en plena gala de los Oscars. Se sacó un selfie con un montón de estrellas de Hollywood en directo y, durante unos momentos, casi se temió en que Twitter se viniera abajo.

Obama ni DeGeneres son ejemplos claros de las bondades de Twitter para mejorar la reputación. Pero en muchas ocasiones, los famosos también han sufrido de lo lindo por culpa de la instantaneidad de esta red social.

Rafa Nadal, por ejemplo, daba por muerto a Mandela seis meses antes de que eso sucediera.

El futbolista del Real Madrid Sergio Ramos fue uno de los más destacados en esto de las meteduras de pata. Sus conocimientos de geografía, por ejemplo, no tienen precio, con esta confusión en la que ilustraba su estancia en Nueva York con una fotografía de Las Vegas. La Estatua de la Libertad le había confundido.

La gallega Paula Vázquez tenía un gran tropiezo también a través de Twitter después de publicar una foto de su parte médico en la que aparecía su número de teléfono real. Por supuesto, la acribillaron a llamadas.

El cantante David Bisbal, otro de los habituales, la liaba con un tuit en el que quería parecer afectado, pero acabó siendo insensible. «Nunca se han visto las pirámides de Egipto tan poco transitadas, ojalá que pronto se acabe la revuelta», decía en plena Primavera Árabe. Poco después, se hacía popular el hashtag #turismobisbal, en el que imitaban sus peculiares apreciaciones sociopolíticas.

Y también se acostumbró a la polémica tuitera Alejandro Sanz, como en su confusión entre Marta del Castillo y Marta Domínguez, cuando la justicia investigaba a la atleta.

Twitter también fue territorio de desnudos. Desde la metedura de pata de Cañizares, que tuiteó sin querer la foto de su mujer desnuda y, por supuesto la lió; hasta la moda de desnudarse al superar un número determinado de fans, llevado al extremo por Paco León al llegar al millón.

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