Estaciona en una plaza de movilidad reducida y simula ser cojo al percatarse de la presencia policial

La Policía Local hizo un seguimiento al conductor y comprobó que no padece ninguna discapacidad


Pontevedra / La voz

Como si de Homer se tratase en uno de las escenas más memorables de Los Simpson, un pontevedrés estacionó en una zona reservada para personas de movilidad reducida y, al percatarse de la presencia de la Policía Local, simuló una cojera. Sin embargo, los agentes observaron cómo, nada más apartarse a un lado, este individuo emprendía una carrera con la intención, al parecer, de subirse al coche e irse.

Ocurrió el pasado viernes a primera hora de la tarde cuando dos motoristas del cuerpo municipal vieron como un turismo estacionada en un espacio restringido de la calle Augusto García Sánchez. Fue el comportamiento del conductor lo que les llamó la atención. Y es que esta persona, al detectar a los agentes municipales, no se le ocurrió mejor idea que comenzar «a ranquear ostensiblemente mentres vai cara o maleteiro do coche», precisaron ayer desde la Jefatura.

Y de sorpresa en sorpresa. No en vano, en cuanto dejaron de ser visibles, la cojera misteriosamente desapareció y esta persona emprendió una carrera en dirección a la plaza de Galicia. Los policías dieron vuelta y se acercaron hasta el coche, comprobando que en el salpicadero había una autorización expedida por el Concello de Cangas.

Ante las sospechas de un posible uso fraudulento de la tarjeta, los agentes esperaron al conductor para comprobar si era el titular de la misma. Y la historia se volvió a repetir. Al parecer, este individuo, en aquel momento cargado con una bolsa, caminaba con normalidad hasta que la cojera reapareció en el momento en el que sus ojos localizaron a los agentes cerca de su coche.

En un momento dado, hizo un quiebro y, en lugar de seguir hacia donde estaba estacionado el turismo, se introdujo en un videoclub. Ante esta conducta, los policías locales mudaron su estrategia. Así, se retiraron de las inmediaciones del automóvil. No pasó mucho tiempo hasta que esta persona, de nuevo, demostró su forma física saliendo a la carrera del videoclub e introduciéndose en el coche.

Entonces el sorprendido fue él. Los policías hicieron acto de presencia dándole el alto. Acto seguido, comprobaron que «o cartón estaba a nome dunha muller, persoa que non estaba no lugar nin cando estacionou, nin cando marchaba». A la vista de esta situación, los funcionarios procedieron a intervenir la autorización, al tiempo que tramitaban una denuncia administrativa contra el conductor por estacionar en una zona reservada para personas con movilidad reducida.

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