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Una maestra en la cima del mundo

Chus Abilleira será la nueva presidenta del Club de Montañeiros


pontevedra / la voz

Durante el período escolar se dedica a dar clases de apoyo a alumnos en un colegio de Marín, pero en su tiempo libre se lanza a la conquista de las cimas más altas. Tanto de los alrededores de Pontevedra como de los picos más remotos del mundo. «Empecé de una manera muy tonta, estaba con una amiga en la playa y por un anuncio en el periódico que el club organizaba una salida a la fervenza del Toxa, nos apetecía y empezamos así», confiesa Chus Abilleira, que ya sabe lo que es escalar picos de más de cinco mil metros de altura, y que el próximo 25 de noviembre tomará el relevo de Manolo Beloso en la presidencia del Club de Montañeiros de Pontevedra A Roelo.

Ella hizo realidad ese refrán que dice que toda gran caminata empieza con un solo paso. «Me inicié en el club en el 1999 con el senderismo, luego un poco de montaña y después ya me animé con montañas más altas y ahora tengo ganas de hacer algún seismil. Ir a Nepal me encantaría», confiesa emocionada Abilleira.

En su agenda aparece Bolivia como la cita más próxima. Pero ya sabe lo que es tocar el cielo de lugares como el Mont Blanc o el Kilimanjaro. «Es algo que te engancha, me encantaría que la gente de Pontevedra que tiene el club muy a mano que se animara a hacer cosas porque es apasionante», anima esta profesora.

Uno de los lugares que más la fascinó es la citada montaña de Tanzania. «Se ve lo poquito que queda del glaciar y es impresionante porque estas en África y el paisaje por debajo es todo selva, es muy cambiante, precioso», insiste emocionada esta enamorada de la montaña.

Y anima a todos los curiosos a que se animen a escalarlo. «Es facilito, si se hace algo de deporte no tiene nada, prácticamente no hay nieve, solo en la última subida que es una pedrera», explica Abilleira que advierte que, pese a estar en el corazón del continente africano, «hace muchísimo frío y al hacer noche pasas frío, hay que llevar ropa adecuada». En lado negativo, admite la pontevedresa que «a veces es un poco feria, hay muchísima gente pero merece la pena».

No fue la única experiencia que la dejó con la boca abierta. «Lo último que hicimos fue en Perú, subimos varios montes de 4.000 y 5.000 metros y el último tenía un poquito de escalada en hielo, fue lo más difícil que hice en mi vida, me encantó» sostiene la montañera que en Perú también llegó al Machu Picchu, aunque «eso solo es caminar, pero es precioso, como en las fotos, no defrauda nada», matiza.

Dentro de los deportes de montaña, es incapaz Chus de elegir una modalidad. «Me gusta todo, pero escalo muy poquito. En el club estamos empezando ahora con la escuela de escalada», anima Abilleira.

 

Deporte de riesgo

Pero no puede lanzarse cualquiera a subir una montaña. «Lo primero es que te guste y luego estar en forma. Nosotros corremos dos o tres días y el fin de semana hacemos montes más complicados como los Picos de Europa o por aquí, Ancares, Courel...», enumera Abilleira una serie de paraísos cercanos.

Pero no todo es bonito en la alta montaña. «Lo más gordo que me pasó fue en Pirineos, que me cayó encima una tormenta eléctrica y lo pasas un poco mal, haces de todo menos lo que debes hacer», reconoce Abilleira, que recomienda buscar un sitio resguardado, tirar lo metálico, encogerte y aislarse del suelo.

Un punto de riesgo que hace aun más atractiva la conquista de montañas.

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