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El nuevo felino del Pontevedra

Company, debutante en liga, fue clave en el empate granate ante el Racing

pontevedra / la voz, 02 de marzo de 2016. Actualizado a las 08:45 h. 2

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Un contratiempo inesperado le ha surgido a Luisito, entrenador del Pontevedra, en la retaguardia del equipo. La titularidad del arco granate, propiedad única y exclusiva de Edu en las últimas temporadas, se ve ahora amenazada por la irrupción del recién llegado Vicent Company. Un inoportuno golpe en un dedo obligó a Edu a dejar su plaza al sustituto de Lloves a escasos minutos del pitido inicial del partido contra el Racing de Santander del pasado domingo en Pasarón. «No me dio tiempo ni a prepararme», reconoce el guardameta. Aun así aprobó el examen. Y con nota.

Los primeros 45 minutos fueron una auténtica prueba de fuego para el ex del Huracán. Uno de los examinadores más duros de la categoría buscó, por todos los medios, el punto débil del arquero, que no solo respondió a todas las pruebas de los santanderinos, sino que llegó a dejarlos sin capacidad de réplica.

Fue con el 0-1 ya en el marcador y con los visitantes volcados en el área granate buscando el gol de la tranquilidad. Un balón colgado al área local, encontró la cabeza del racinguista Pumpido. En un alarde de reflejos felinos, Company sacó una mano salvadora dejando el balón nuevamente en los pies del atacante visitante. Este trató de regatear al portero, pero «aguanté muy bien y me lancé a sus pies». Así vivió el meta valenciano una jugada que marcó un punto de inflexión en el partido.

Señala Company que los mano a mano son una de sus especialidades. Y así lo demostró el domingo sobre el césped. Tampoco fue casualidad esta doble intervención, ya que es una de las jugadas que más trabaja en los entrenamientos.

Sobre su inesperada titularidad, sostiene Company que no se puso nervioso ya que «soy una persona muy tranquila, se puede ver con mi forma de jugar». Buena parte de la afición da fe de esta cualidad, pues mientras muchos se echaban las manos a la cabeza al observar la presión de la delantera racinguista al portero cuando tenía el balón en los pies. Company, con una calma extraordinaria para la categoría, aguanta el esférico en sus botas hasta encontrar la mejor opción de pase. La pierna con la que patear tampoco le inquieta, pues golpea tanto con la diestra como con la siniestra.

En líneas generales, el arquero abandonó Pasarón el domingo «contento por mi actuación en el partido y también por la del equipo que hizo una segunda parte muy buena», alabó el ex del Huracán.

«Vine aquí a ganarme el sitio, no para sustituir a nadie», advierte, y «ahora ya saben que estoy ahí», alega un Company que el pasado domingo dejó clara su capacidad para pelear por la titularidad de la portería con Edu. No obstante, la relación con el indiscutible meta de Tui es «muy buena», aclara. Durante los dos meses que lleva viviendo en la ciudad afirma sentirse «muy a gusto». «La ciudad, la gente, el entrenador, los compañeros, todos son muy amables», afirma el cancerbero del Pontevedra.

Y en dos partidos, uno de copa Federación y otro de liga, no solo ha calado en la afición que ayer premió con sonoras ovaciones las intervenciones del valenciano, sino también en el técnico Luisito que en sala de prensa al acabar el partido reconoció tener «fe ciega en Company».

De ahora en adelante, Luisito tiene un agradable problema. Elegir al guardián de la zaga granate. En principio, Company volverá a tener una nueva oportunidad de dejar clara su valía en el próximo partido del Pontevedra en Astorga. Aunque él cree que Edu llegará a tiempo. Aun así, Company no se rinde.

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