Como si de los tiempos de Curro Jiménez se tratase, un pontevedrés ha sido detenido este mañana cuando portaba en una mochila dos trabucos. La policía sospecha que puede tratarse del botín de un robo, toda vez que no pudo concretar el origen de las armas, ni de los otros objetos que llevaba (un caliz, una placa de plata, una cruz ornamentada y un reloj).
Lo cierto es que la detención de este individuo fue consecuencia de las investigaciones que se venían desarrollando en el seno de la Comisaría tras haberse tenido conocimiento de dos asaltos en domicilios ocurridos en los últimos meses en la comarca. De hecho, al sospechoso, que tiene antecedentes policiales, se le imputan sendos delitos de robo con fuerza.
El primero de estos se produjo el 10 de noviembre y el ladrón causo cuantiosos daños tras sustraer toda la instalación eléctrica, una bombona de butano y un hornillo. El asaltante consiguió acceder a este botín tras romper una de las ventanas del inmueble.
En las postrimerias del 2012 tuvo lugar el segundo que fue denunciado ante la Guardia Civil. En esta ocasión, el botín estuvo conformado por un cubertería de 120 piezas, una multiherramienta y una báscula de cocina.
Estaba previsto que este pontevedrés de 31 años compareciese esta tarde ante el juez de guardia.
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