Primeros avisos del «Nicky» en la comarca

Apenas hubo actividad en las lonjas y varias carreteras se anegaron

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El temporal Nicky, que estaba previsto que golpeara con toda su fuerza a partir de la madrugada de hoy, ya dejó ayer algunas incidencias en toda la comarca.

Así, poco antes de las doce del mediodía, los servicios de emergencia tuvieron que desplazarse hasta la parroquia pontevedresa de Alba a raíz de que el 112 fuese informada de la caída de un árbol al paso de la PO-531. A pesar de la aparatosidad del incidente, la circulación de los vehículos por la carretera de Vilagarcía no se vio afectada.

Lo cierto es que la caída de árboles y, sobre todo, de ramas fue una constante en diversos momentos de este jueves. De hecho, además de en el término municipal de Pontevedra y Moraña, Protección Civil de Poio acudió, ya por la tarde, a la zona de A Escusa.

En este ayuntamiento, además las constantes lluvias causaron que varios sumideros se atascaran. Esto provocó anegamientos en la PO-308 y en las proximidades de la playa de Lourido.

Tal vez las inundaciones más problemáticas tuvieron lugar a la altura del kilómetro 12 de la autovía de Marín. Al parecer, la subida de la marea hizo que se acumulase gran cantidad de agua en la calzada, dificultando en gran medida el tránsito de automóviles por la PO-11.

En principio, según informaron desde el 112, el anegamiento únicamente afectaba a uno de los carriles en sentido Marín. También en Ponte Caldelas, el agua inundó una carretera a la altura de Tourón.

Por su parte, En Caldas, las intensas lluvias se dejaron sentir especialmente en los ríos Umia y Bermaña. El nivel del cauce subió de forma notable, especialmente en el caso del Bermaña. A ello contribuyó la apertura de las compuertas del embalse del Umia. Protección Civil realizó un seguimiento de ambos ríos.

Marítima

En el ámbito pesquero, la mayor parte de la flota quedó en puerto. En Portonovo, la única excepción fue un barco para el que se abrió la lonja y donde vendió el poco pescado que capturó. En Bueu, los barcos no salieron de la dársena salvo dos, uno pesquero y otro del pulpo, que también vendieron lo poco que cogieron en la lonja local. Los percebeiros sí estuvieron trabajando, pero en Udra; y los mariscadores de la navaja lo hicieron en Lourizán.

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