«El público pontevedrés no viene a ver los defectos»

El de Beziers reconoce que lo que más miedo da a un matador es el toro

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A mitad de camino entre Marbella y Pontevedra, Sebastián Castella (Beziers, Francia. 1983) se muestra muy ilusionado por su presencia esta tarde y mañana en el coso de San Roque. Lo de copar dos carteles de la misma feria de A Peregrina es una sensación que ya conoce. No en vano, en el 2008 fue el primer matador en la historia reciente de la plaza pontevedresa en disfrutar de tal honor. «Por desgracia de un compañero, que afortunadamente no tiene mucho pero que no puede acudir, toreare dos días seguidos».

-¿Cómo ve la corrida de esta tarde?

-Es un cartel bonito y la ganadería de Alcurrucén, de mis apoderados, es muy buena, de la que cada día están saliendo toros mejores y de mucha importancia. Volver a Pontevedra es volver a la feria de A Peregrina, que es una feria de principios de agosto muy importante, de muchos abonos. Está demostrado que en Galicia hay una afición de mucho ambiente, cariñosa y que, además, sabe de toros.

-¿Es un público que usted ya conoce muy bien?

-Sí. Es un público muy bueno, que viene a disfrutar y a pasarlo bien a la plaza. Esto es algo muy importante porque no vienen a ver los defectos. Si no les gusta, la gente no se emociona, ni se entrega del todo, lo que está bien. Es un público cariñoso que, si le gusta la faena y lo que está haciendo el matador, se entrega y hace que el espectáculo sea el doble.

-Esta temporada ya ha indultado a un par de toros, ¿piensa repetirlo en Pontevedra?

-La verdad es que es una plaza que tiene un buen bajío para indultar a un toro. Esperemos. No hay dos sin tres -en referencia a los dos astados que han sido indultados en la historia de la plaza pontevedresa-. A ver si nos toca a nosotros.

-¿Qué le parecen sus dos compañeros de terna?

-Poco puedo decir porque no suelo hablar de mis compañeros. Solo puedo decir que siento mucho respecto hacia ellos y admiración, porque son unos grandes profesionales.

-¿Qué es lo que le da miedo a un torero?

-El toro, obviamente. Después hay otros miedos, como es el miedo escénico o el miedo al fracaso, pero el que está ahí más presente y a diario es el de ponerse delante del toro. Cada día es un astado distinto, una forma diferente de embestir y donde siempre te juegas la vida.

-Además, uno nunca puede bajar la guardia.

-No, jamás.

-¿Cómo está siendo la temporada?

-Por ahora, está yendo bien. Para lo que queda, que es la mitad de la temporada, le pedimos a Dios que vaya, por lo menos, igual, aunque haremos lo posible porque vaya mejor.

-Es obligado preguntárselo dados los tiempos que corren. ¿Un torero siente la crisis?

-Sí, claro. Claro que la siente porque al público le cuesta acudir a las plazas y en muchos ámbitos de la lidia, obviamente, se siente. Por eso tenemos que poner todos de nuestra parte para apoyar y lograr que esto vaya hacia delante.

Más información

 

En el 2008, Castella ya figuró en dos de los carteles de la feria. R. Leiro