En los años 40 abría sus puertas en la avenida Bos Aires de Lalín la casa de comidas Galicia. Durante tres décadas se convirtió en referente los días de feria, también por sus elogiadas sopas de ajo. También ofrecía hospedaje y al frente del negocio Sara Carballude y su marido, Celso González, que ayer fueron homenajeados a título póstumo en Lalín con motivo de la fiesta de Santa Marta, que reúne a la hostelería local.
Los hijos del matrimonio, que bajó el cierre del Galicia en 1972, es decir, hace cuatro décadas, fueron los encargados ayer de recibir el reconocimiento de la hostelería lalinense. Algunos siguen en ese sector, como José Ramón González, al frente del bar Moncho en Carragoso o Félix González, al frente de un restaurante en Londres. No faltaron las flores ni los regalos y el diploma acreditativo del homenaje de este.
Una jornada festiva que congregó a centenares de personas en la carballeira de Montserrat de Donramiro. El programa comenzó con la misa solemne, cantada por la Coral Polifónica de Botos, y la procesión. La nota musical la pusieron cinco formaciones, entre ellas la banda de gaitas Os Trasnos de Doade, la charanga lalinense Polbo Bravo, el dúo Nueva Era y la orquesta Galilea, cuyas actuaciones se sucedieron todo el día desde los pasacalles a la verbena nocturna.
La comida oficial congregó en una carpa a numerosos representantes del sector hostelero lalinense y sus invitados. No faltaron actividades para los más pequeños y de nuevo la buena mesa, una cena con presencia de pulpeiro. Las altas temperaturas reinantes ayer en Lalín no desanimaron a disfrutar de la Santa Marta en la carballeira de Montserrat, donde la fiesta iba a continuar hasta la madrugada.
Más información