El recelo preside las relaciones entre Concello y Diputación

El diferente color político de ambos gobiernos limita la cooperación

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Las relaciones entre el gobierno local de Pontevedra y el gobierno provincial aparentan ser cordiales, incluso fluidas, pero distan mucho de ser ideales. Los recelos y la desconfianza presiden la convivencia de ambos en la misma ciudad. El diferente color político es el vehículo de una eterna refriega que subyace en las relaciones entre ambas Administraciones. Casos como la gestión de la obra de Pasarón o los conflictos en torno a la construcción del campo de rugbi de Monte Porreiro no son más que ejemplos recientes de que la cooperación está trufada de dudas y resquemores.

No es inhabitual que la Diputación obvie al Concello -o a sus representantes- cuando remite convocatorias de prensa en las que coinciden ambas instituciones, o que desde el gobierno local se recurra con cansina regularidad a lo que hace el gobierno provincial cuando se le cuestionan algunos comportamientos, ya sea por la oposición o por los medios de comunicación.

Además, están las habituales puyas que, con la mejor de las sonrisas, se dedican mutuamente el alcalde, Fernández Lores, y el presidente, Rafael Louzán, cada vez que coinciden en una comparecencia pública.

Nuevo episodio

Ayer se sumó un nuevo episodio de este «desencuentro cordial» al hilo de una entrevista que mantuvieron el concejal de deportes, Agustín Fernández, y la diputada del área de Pontevedra, Ana Isabel Vázquez.

El Concello dio cumplida información de la reunión, incluyéndola el día anterior en la agenda de actividades de los miembros del gobierno local e informando al término de la cita de los contenidos de la misma, que se ciñeron a propuestas de colaboración en eventos e instalaciones deportivas.

Sin embargo, para la Diputación, cuyo servicio de prensa acostumbra a anunciar hasta el más mínimo detalle de la actividad política de los diputados del gobierno provincial, la cita no mereció atención. Ni figuraba en la agenda del día ni se dio información posterior, aunque sorprendentemente se remitieron dos imágenes del encuentro entre Fernández y Vázquez. Un encuentro que, por lo demás, para la Diputación no existió.