Los trabajadores de Factoría Naval escenificaron ayer un entierro por las calles de Marín para denunciar la situación de desesperación que viven desde hace un año y medio. La plantilla, sin carga laboral, pretende con estas movilizaciones sistemáticas hacer visibles sus problemas laborales después de dos expedientes de regulación y dos concursos de acreedores, que les dejan un futuro incierto.