El tráfico que entra a diario en la ciudad por la carretera de Santiago ya no tendrá que cruzar obligatoriamente el centro de Pontevedra. Y son siete mil coches cada día. Será posible gracias a un nuevo vial que se está construyendo entre la rotonda que conecta la carretera N-550 con la avenida de Compostela y la calle Médico Ballina, y desde ellas con los puentes de Santiago y de O Burgo.
La rotonda tendrá un nuevo brazo, que enlazará la glorieta con otro viaducto, el nuevo puente de Monte Porreiro. La Diputación de Pontevedra, la Administración que ejecuta las obras, calcula que a través del ramal se podrá evitar el flujo de esos siete mil coches diarios que se ven obligados a circular por el centro. El presidente de la institución, Rafael Louzán, explicó ayer que se trata además de un tramo clave para articular una ronda urbana en torno al centro de la ciudad.
Con el nuevo tramo se cumple, explica Louzán, «o obxectivo de evitar a conxestión actual dos viais existentes, unha vez construída unha primeira fase do proxecto entre a Porta do Sol e a avenida de Bos Aires, pois é necesario comunicar de xeito fluído o vial con Montecelo para facilitar o acceso ao hospital e outras dependencias da zona».
En realidad, se está conformando, mediante obras acometidas por distintas Administraciones, una suerte de ronda urbana en torno a Pontevedra que evite que los vehículos que tienen que acceder desde puntos periféricos de la ciudad tengan obligatoriamente que cruzar el centro. Esta última obra cumple su misión por el norte. Por el sur lo hace el acceso entre la avenida de Marín y el nudo de O Pino, que tendrá su prolongación gracias al desdoblamiento de la carretera Pino-Bora. Sin embargo, la falta de una conexión eficaz entre todas estas soluciones les resta efectividad. Al igual que está pendiente un circuito periférico en Poio que evite otro punto negro del tráfico: el puente de A Barca. Falta además una conexión entre la glorieta presentada ayer y la carretera de Vilagarcía. Un tramo que ahora muchos conductores hacen por Alba, pese a que las condiciones de la vía son precarias.