La operación de préstamo que prevé el gobierno local para este ejercicio está muy lejos de los veinte millones que se llegó a barajar al inicio del actual mandato. Las restricciones impuestas desde Madrid y las propias cuentas municipales -una cosa es que haya capacidad para endeudarse y otra que se puedan generar ingresos para amortizar el préstamo- paralizaron aquella pretensión y obligaron a reducir la capacidad inversora del Concello. Los 3.450.000 euros que se pedirán a los bancos cubrirán el 63 % del capítulo de inversiones, fijado en 5,4 millones.
Con todo, el gobierno local prevé ampliar esa previsión inversora incorporando remanentes de Tesorería una vez que se cierre la liquidación del 2011.