Telmo Martín no asistió al debate plenario de los presupuestos donde su grupo municipal hizo equilibrios para defender su posición, hasta que se cayó. Excusó su asistencia con un argumento difícil de atacar: asistía al entierro de David Raposeiras, alcalde de Forcarei. Pero su ausencia traza también la imagen actual del grupo municipal popular.
Con un modo de hacer oposición personalista, la salida de Telmo Martín al Congreso de los Diputados deja ahora a la formación con la necesidad de definir su nueva línea de actuación. Aunque el propio Martín evitaba ejercer de portavoz durante muchos plenos, delegando en sus compañeros de filas, sí marcaba férreamente las líneas de actuación de estos. La escritura de guiones y la preparación de los plenos en base a ellos, casi sin apartarse, fue un método de trabajo que Telmo Martín se trajo de su etapa como alcalde de Sanxenxo.
Pero ahora, descolgado de la vida municipal en favor de su agenda como diputado en la Cámara Baja, el Partido Popular se enfrenta a consolidar esta forma de hacer oposición o a trazar una estrategia más definida a medio plazo, encaminada a la consolidación de un nuevo liderazgo municipal, que luego cristalice en un congreso local que debería celebrarse este año.
Durante la sesión del martes, el flujo de notas de los compañeros de filas en el pleno hacia José Manuel Guillán -el edil encargado de defender la postura sobre los presupuestos- fue constante. Una labor colectiva que no logró hacer que la posición del Partido Popular lograse mayor solidez ante el auditorio.