Las claves del escándalo Luis Bárcenas: De las cuentas en Suiza a los pagos a Rajoy

El escándalo que sacude al Partido Popular gracias a su extesorero, Luis Bárcenas

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Desde que salieron a la luz las supuestas cuentas en Suiza de Luis Bárcenas, el extesorero del PP no ha hecho más que dar quebraderos de cabeza en el Partido Popular. El último ha sido hace apenas quince días. El extesorero y exsenador llegó a tener 22 millones de euros en una cuenta en un banco de Suiza, dinero que traspasó a otras cuentas en el 2009 una vez imputado en el caso Gürtel, según la documentación enviada por ese país al juez instructor del caso, Pablo Ruz.

El siguiente escándalo lo provocaba la amnistía fiscal, aprobada por el Gobierno, a la que Luis Bárcenas se había acogido para blanquear diez millones de euros. Hacienda se apresuró a negar dicha información a través de un comunicado en el que afirmaba que Bárcenas no había presentado la declaración tributaria especial que le había permitido aflorar dinero oculto a un tipo único del 10 %. Sin embargo, y a pesar del comunicado de Hacienda, el abogado de Bárcenas, Miguel Bajo, aseguraba que su cliente regularizó en el 2012 el dinero depositado en unas cuentas en Suiza a través de una sociedad y que no se identificó porque la normativa le daba de plazo para hacerlo hasta el 31 de diciembre de este año.

Pero el escándalo que más ha afectado a la cúpula del Partido Popular ha sido el de los supuestos sobresueldos que Luis Bárcenas habría estado distribuyendo entre secretarios ejecutivos, cargos públicos y otros miembros del aparato durante más de 20 años.

La Policía comenzó a buscar el dinero que Bárcenas tenía en Suiza en Argentina, a través de unas actividades empresariales que le relacionan con Ángel Sanchís. Sanchís fue el principal imputado en el caso Naseiro, el escándalo sobre financiación irregular que en la década de los 90 acosó al PP, poco después de la llegada a la presidencia de la formación de José María Aznar. Sanchís se apresuró a desmentir la información que lo vinculaba con Bárcenas, y aseguró que «ninguna empresa o entidad vinculada directa o indirectamente» a tiene o ha tenido nunca una sola acción, inversión o posesión en La Moraleja, la empresa que preside el hijo de Sanchís y que explota una finca en Argentina.

Mariano Rajoy tardó más de cinco días en salir a la palestra y pronunciarse sobre este tema. Durante el Comité Ejecutivo Nacional del partido, el presidente del Gobierno encargó una auditoría externa para investigar las cuentas del Partido Popular y que complemente la de carácter interno que también realizarían.

Las palabras de defensa de Luis Bárcenas tardaron en aparecer y como no podía ser de otra manera, fueron para defender su «inocencia» y para dejar claro que sólo hará declaraciones en «sedes judiciales».

A pesar de la negación de Cristóbal Montoro por un lado y de Hacienda a través de un comunicado por el otro, sobre el supuesto blanqueamiento de más de 10 millones de euros de Bárcenas a través de la amnistía fiscal aprobada por el Gobierno, ha tenido que ser el propio protagonista el que lo reconozca ante el juez. El extesorero del PP presentó ante el juez del caso Gürtel, Pablo Ruz, los documentos que atesoraban que se acogió a la regularización fiscal para blanquear 11 millones de euros que no había declarado en su día, a través de su sociedad Tesedul.

El escándalo no tiene fin, y parece que al PP la cosa se le pone más turbia. El último, los documentos publicados por El País, que desvelan los supuestos pagos de Bárcenas a dirigentes populares, así como donaciones de constructores, algunos de ellos imputados en el caso Gürtel. Las anotaciones muestran entregas a Rajoy de 25.200 euros anuales durante 11 años. El Partido Popular no ha esperado para publicar un comunicado en el que niega los supuestos pagos recalcando que «las retribuciones a los cargos y personal del partido se han realizado siempre conforme a la legalidad y cumpliendo obligaciones tributarias».

El PP se ve envuelto en el que probablemente sea el mayor escándalo de corrupción política de la democracia y es que la revelación de que el cobro de sobres en dinero negro fue durante años una práctica generalizada entre los dirigentes populares es el primero de los chantajes que Luis Bárcenas le tiene preparado al PP para que le proteja en su negro panorama judicial.