Cuatro de cada diez usuarios de Cáritas no tiene ningún ingreso fijo

El 16 % de las personas atendidas por la entidad diocesana hasta noviembre del 2012 viven del subsidio de desempleo

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Más jóvenes, más familias y con más necesidades. Esas son tres de las variables que marcan la asistencia de Cáritas Diocesana de Ourense a las personas que durante el pasado 2012 buscaron ayuda en la entidad. Aunque todavía faltan por registrar las actuaciones correspondientes a la recta final del 2012, los cruces de datos de los 1.204 expedientes que se manejaron hasta noviembre han propiciado 6.740 actuaciones de respuesta.

Esa cifra ya orienta sobre el grado de necesidad de las personas asistidas. «Lo hemos notado en el incremento del trabajo que todo el personal ha tenido que afrontar durante todo el año, porque cada caso no requiere únicamente una ayuda puntual o en dos o tres frentes, sino en múltiples porque la profundidad de esa necesidad es cada vez mayor y ahora ya no es ropa o alimentos, es también luz, calefacción, gastos escolares», relata la coordinadora de programas, Mari Carmen Alonso.

Una agudización de la pobreza que se explica por si sola con los datos de los ingresos de quienes pidieron ayuda. Concretamente, el 43 % vive sin ningún ingreso fijo; el 16 % aguanta exclusivamente con su subsidio de desempleo; otro 24 % vive de su trabajo, pero su sueldo es tan reducido que no llega a fin de mes. De hecho, la media entre quienes tienen ingreso fijo es de 288,49 euros. Una cantidad con la que resulta absolutamente imposible atender las necesidades básicas, máxime cuando un alto porcentaje son familias con hijos menores -en el 41 % de los casos hay una pareja o matrimonio al frente y en el 39 % el cabeza de familia es soltero-.

De los casos de familias con hijos también salta otra alerta sobre el cambio de perfil de la pobreza. Las que tienen hijos menores siguen siendo mayoría (seis de cada diez), pero se incrementa considerablemente (cuatro de cada diez) la cifra de familias que llegan a Cáritas con hijos mayores de edad, retornados al hogar tras haber perdido el trabajo que les permitió independizarse.

Cambio de nacionalidades

También varía el perfil en cuanto al origen de los necesitados que llegan a Cáritas en la parte de la provincia que corresponden a la Diócesis de Ourense -ya que la zona oriental depende de la de Astorga- y los españoles encabezan el listado. Los centroamericanos son los siguientes, aunque también hay movimientos en cuanto a países. República Dominicana, Colombia y Cuba son los más frecuentes. Este último país caribeño ha incrementado su peso en cuanto al origen que quienes piden ayuda porque, según explican, hay un importante flujo de emigrantes retornados. Se trata además de personas con un perfil educativo mucho más alto que la media.

Analfabetismo

Precisamente la falta de formación es uno de los problemas a los que se enfrenta el personal de Cáritas para reconducir la situación de los necesitados. «Es complicado, en estos momentos, lograr una inserción laboral pero la falta de formación multiplica muchísimo las dificultades para encontrar una salida», señala Alonso. Los datos de atendidos hasta noviembre reflejan que el 65 % solo tiene estudios básicos. Pero más alarmante es todavía que el 25,5 % sean analfabetos, entendiendo por tales a quienes a pesar de saber leer o escribir no tiene un nivel básico suficiente.