Ni es agosto, ni estamos en las inmediaciones de una playa costera gallega en la que se pelea cada metro de arenal. Es pleno invierno y los termómetros apenas rebasan los cero grados. Sin embargo, a las inmediaciones del hospital ourensano se había trasladado una vieja costumbre veraniega en el litoral gallego: los leirapárking.
En el caso ourensano tienen los días contados, ya que el Concello de Ourense ha ordenado cerrar la finca que era utilizada por los trabajadores como estacionamiento gratuito tras una denuncia de la concesionaria del párking de pago. Fuentes del complejo hospitalario mostraron ayer «su profundo malestar por unha medida que afectará negativamente a un gran número de traballadores». Los coches se ubicaban en una parcela propiedad del propio hospital y de la promotora Flager, en la Finca Mariñamansa.
Según las mismas fuentes, la decisión del cierre del párking «informal» fue trasladada en la jornada de ayer al conjunto de personal del Complexo Hospitalario de Ourense, «ao non contar con máis vías legais para demorar o peche dos accesos na data que o Concello o requira».
El leirapárking al que el gobierno municipal ha puesto coto está operativo desde el año 2009. Era utilizado principalmente por trabajadores del complejo hospitalario, aunque a su interior también tenían acceso otro tipo de vehículos.