Un cliente había contraído en su tienda de pinturas una deuda de 163 euros y decidió que haría lo que fuera para cobrársela. Ese habría sido el motivo, según el fiscal, de que José Antonio F. F. hubiese concertado los servicios de otros dos hombres a los que encomendó «que consiguieran el dinero a toda costa».
Y con este objetivo los sospechosos Gumersindo E. G. y Noelio C. J. (que fue expulsado de España y se encuentra en paradero desconocido) se presentaron en el domicilio del deudor y llamaron a su puerta de manera insistente. Asustado, el inquilino se metió dentro de su dormitorio y avisó a la Guardia Civil.
Mientras él llamaba, los asaltantes se hicieron con uno de los extintores del edificio y consiguieron romper la cerradura de la vivienda, accediendo al interior. «Una vez dentro del piso rompieron también la puerta de entrada al dormitorio donde se refugiaba la víctima y le conminaron a que les diera el dinero porque en caso contrario le iban a partir la cara», recoge el escrito de acusación.
A continuación, los delincuentes habrían comenzado a revolver el piso, en busca del dinero. Como no lo encontraron, le exigieron a la víctima que fuese a un cajero a sacarlo. Cuando se disponían a salir, apareció la Guardia Civil, que detuvo a los dos asaltantes. Ahora el fiscal pide para ellos penas de más de tres años de cárcel. El juicio hubo de suspenderse ayer.