El Cidade das Burgas, equipo de fútbol sala que tuvo retenida cuatro meses a una menor contra su voluntad, intentó por todos los medios que la menor dejase de jugar. Así se lo hizo saber su presidente, Camilo Saeta, al actual club de Vanessa Sotelo a través de un escrito en el que le instaba a que dejara de alinear a la menor: «En caso contrario se procederá a formular la correspondiente reclamación de alineación indebida».
Ese escrito fue remitido al Ponte Ourense el 30 de enero, justo cuatro días después de que el Consejo Superior de Deportes ratificara la libertad de la menor, ya que desestimó la reclamación del Burgas al considerar que la renovación de su ficha era nula. En el fallo firmado por el secretario de Estado del Consejo Superior de Deportes el 26 de enero, Miguel Cardenal, se confirma que la jugadora «queda a disposición de vincularse con cualquier entidad deportiva», como así hizo el pasado mes de octubre fichando por el Ponte Ourense. La resolución es definitiva y contra la misma solo cabe recurrir a la vía judicial.
«Pedimos (al Ponte) que se abstengan de alinear en lo sucesivo a la citada deportista»
Camilo Saeta