O Milladoiro ha sufrido en los últimos meses numerosos robos en coches y algunos atracos a establecimientos comerciales y de hostelería, de ahí que la inusual presencia de policías que notaron los vecinos fuese achacada a labores de prevención.
No era así. Los agentes de la Policía Nacional estaban vigilando el domicilio de Manuel Fernández Castiñeiras a la espera de que alguno de sus movimientos les indicase el paradero del Códice y el operativo se estaba preparando ya para la detención del sospechoso y de su familia.
«Yo la verdad es que en estos últimos días vi más policías de lo normal por aquí. Pensé que eran de la secreta y que estaban aquí investigando los robos o por algo de drogas, para nada me podía imaginar que fuera por algo así, es alucinante», señalaba un vecino de los muchos que ayer se apostaron ante el garaje de la rúa da Cruxa, de O Milladoiro, para ver salir los seis coches de policía que sacaron el Códice tras su recuperación.