Si se demuestra que él es la persona que se llevó el Códice de la catedral compostelana, Manuel Fernández Castiñeiras se enfrentará a una posible condena de entre uno y tres años de prisión. Así está castigado en el Código Penal el hurto de objetos de valor artístico, histórico, cultural o científico. Y es un hurto porque, según las investigaciones, la persona que se llevó el Códice lo hizo sin utilizar la violencia y sin forzar ninguna puerta ni estancia.
Excomunión
Otra cosa son las normas que se recogen en el propio Códice. En su apéndice recoge que será castigada con la excomunión la persona que lo sustraiga de su lugar en la catedral de Santiago.
Lo dice una carta de Inocencio II (1130-1143) en la que autentifica el libro, «veracísimo en sus palabras, bellísimo en su ejecución, ajeno a toda malicia herética y apócrifa», según dijo a Efe el profesor Xosé López Díaz, traductor de la obra al gallego en el año 2010. En el escrito de Inocencio II, el papa de entonces dice que es un manuscrito «auténtico y digno de aprecio» y advierte de excomunión «a todos los que pudiesen molestar a sus portadores en el camino de Santiago o a los que lo lleven o roben de la basílica del Apóstol después de que allí esté ofrendado».