La Fundación Camilo José Cela celebró ayer la primera reunión de su patronato desde que pasó a estar bajo el control de la Xunta, de modo que fue el conselleiro de Cultura, Xesús Vázquez, el que presidió la cita en Iria Flavia. A ella también asistió la viuda del escritor, Marina Castaño, pero ya en su calidad de presidenta de honor. Una de las primeras decisiones del nuevo patronato fue autorizar la tramitación del recurso ante el Supremo contra la reciente sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid por la que se ratifica un auto previo del Juzgado de Primera Instancia que ordenaba reintegrar al hijo del nobel, Camilo José Cela Conde, los dos tercios del legado de su padre correspondientes a la parte legítima de la herencia. La Audiencia confirmaba así una condena que obliga a Marina Castaño a pagar 3,9 millones de euros a Cela Conde, mientras que la fundación tiene que abonar al hijo del nobel 1,18 millones de euros.
Aunque la entidad de Iria Flavia ya había provisionado esta cantidad en sus presupuestos para hacer frente a la ejecución de la sentencia, la Fundación Cela ha decidido finalmente plantear un último recurso ante el Tribunal Supremo.
Además del conselleiro, participaron en la reunión los diez miembros del patronato propuestos por la Xunta, entre ellos los secretarios xerais de Presidencia, Cultura y Medios, además del director xeral de Patrimonio Cultural, el exministro de Cultura César Antonio Molina, y Dositeo Rodríguez.
Estos se suman a otros vocales natos como el alcalde de Padrón, el rector de la Universidade de Santiago y los presidentes de las cuatro diputaciones. Un representante de la universidad compostelana y otro de la Camilo José Cela completan la lista de patronos, que ayer aceptaron el cargo.
En el orden del día de la sesión se ratificó el nombramiento del conselleiro como presidente de la fundación y se trataron varios puntos relacionados a la nueva situación legal de la fundación tras su integración en el sector público.