El tercer incendio de la historia del Liceo se ha sofocado a tiempo. Cuando el fantasma de la huelga ponía en peligro el estreno de La Bohème, el lunes próximo, dirección y trabajadores llegaron a un acuerdo que puede salvar la temporada lírica en Barcelona. Tras una larga negociación, la dirección decidió ayer retirar el expediente de regulación de empleo (ERE) temporal sobre casi toda la plantilla, lo que llevó a los trabajadores a desconvocar el paro que amenazaba la ópera de Puccini.
El conflicto se desencadenó la semana pasada cuando la dirección presentó un ERE temporal que afectaba a 363 trabajadores, el 91 % de la plantilla y suponía el cierre del teatro durante dos meses, entre el 20 de marzo y el 10 de abril, y entre el 5 de junio y el 8 de julio. El Liceo pretendía cancelar siete espectáculos programados para ahorrar y compensar los 3,7 millones de euros que dejará de ingresar este año por la disminución de subvenciones, mecenazgo e ingresos propios.
Los trabajadores renunciaron a la paga extra de junio y aceptaron negociar medidas de flexibilidad laboral.