«Que estudiado tes o conto / pero non lle deas máis bombo / se queres algo na vida / vas ter que baixar o lombo». Intercambiándose coplas de este cariz en el atranque seguido ayer por la tarde por numeroso público, se cerró la primera jornada del entroido del Ulla, celebrado en la parroquia de Rarís, en Teo. Dio así comienzo el primer acto del carnaval de la zona metropolitana de Santiago, festejos que se prolongarán hasta el miércoles 22 de febrero con el entierro de la sardina.
La jornada comenzó a las 9.30 horas en Buela, donde se inició el recorrido de la comparsa formada por ocho xenerais y dos correos a caballo y más de un centenar de personas en los coros de vellos y de novos, así como carrozas. Visitaron Vilela, Fornelos, Bouñou, O Pazo, Sestelo, A Florida, Casal de Reis y final en el campo de la fiesta de Rarís, donde tuvo lugar el enfrentamiento dialéctico.
«Nótase que o país está en crise, este ano os veciños non saen nin ás portas», lamenta Juan Carlos Barreiro, miembro de la comisión organizadora del entroido de Rarís. Los vivas de la comitiva por los núcleos de la parroquia no han obtenido las dádivas de ediciones anteriores. Sin embargo, la participación en la comparsa aumentó este año porque se estrenó un coro de jóvenes formado por cincuenta personas. «A tradición non se vai apagar, é un día para pasalo ben e a xente participa», explica Barreiro, quien expone la aspiración de la comisión de Rarís de que se organice un entroido a nivel de todo el municipio de Teo y no solo por parroquias como hasta ahora. Cree que se va a conseguir con la implicación del Concello, pero «hai que ir cambiando as cousas pouco a pouco». Los correos y xenerais saldrán el próximo fin de semana en Oza y después será en Reis y Cacheiras.
Aficionado a montar a caballo y con su traje de xeneral de prestado, Alejandro Barreiro asistió ayer a su séptimo combate dialéctico en el atranque de Rarís, en el que, como siempre, no hubo vencedores ni vencidos. Por munición, coplas: «Despois dun ano sen vir / volvo estar aquí presente / e, xoven, vexo que ti / estás tan guapa coma sempre».