El Obradoiro nunca se rinde

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO / LA VOZ

ANDAR MIUDIÑO

Reencuentra la victoria ante el Murcia en un Sar volcado con la causa

23 abr 2016 . Actualizado a las 23:07 h.

El Obradoiro no se rinde. Llevaba una colección de varapalos, a cada cual más duro. Pero nunca deja de perseverar. Con Sar destilando fe, con McGrath recuperando su perfil de coronel, con Caloiaro gladiador infatigable, con Kalesnikov magistral en el triple y con todo el mundo sumando doblegó al Murcia: 88-69, la primera victoria en casa desde enero.

En el primer cuarto el Obradoiro recuperó la ecuación del éxito: defensa intensa, afición volcada y tres triples. Cuando el equipo se centra en la retaguardia, el baloncesto fluye con más sencillez. Y en los momentos de atasco, aguanta el tirón.

En los diez minutos iniciales dejó al rival en trece puntos y lo dobló en el marcador gracias a la inspiración en ataque, a pesar del desigual criterio arbitral en la pintura con los cincos de uno y otro lado, sobre todo con Faverani, con licencia para los contactos.

El segundo acto se espesó. Katiskaris fue probando todo tipo de combinaciones. Y si bien en vanguardia el equipo murciano jugó a borbotones, en defensa encontró la manera de frenar al Obradoiro. Desapareció el acierto exterior y el colectivo de Moncho Fernández encontró mucha vida en el rebote ofensivo, en la raza de Caloiaro y en el temple de McGrath, con un par de canastas muy meritorias al límite de la posesión. Al descanso, 40-30 y mucha tela que cortar.

El tercer cuarto devolvió a Sar una sensación olvidada, la de la apoteosis. Y el encargado de liderar el desenfreno fue Kolesnikov, con cuatro triples seguidos que resultaron demoledores para el Murcia.

Mandando en el rebote y con el tino recuperado el camino se allanó. Y, en todo caso, el Obradoiro supo no dejarse llevar por la inercia ofensiva y no dejó de desatender sus tareas de contención. El conjunto santiagués cerró el acto con cuatro quintas partes de la victoria en el bolsillo: 69-44.

Solo una debacle podría apartar al equipo del reencuentro con la victoria. Y no la hubo, porque siguió aplicando la receta del primer cuarto y la del tercero: máxima intensidad, buenos porcentajes en el tiro, gran trabajo en el rebote y la afición empujando.

El Obradoiro no dejó que el rival se le subiese a las barbas y Moncho Fernández pudo disfrutar de una recta final tranquila. De hecho, pudo hacer partícipes del juego a todos sus discípulos. Volvió la alegría a Sar, aunque aún queda trabajo por hacer para la salvación.

Ficha técnica:

88 - Rio Natura Monbus Obradoiro (26+14+29+19): Donnie McGrath (12), Tyler Haws (7), Eimantas Bendzius (8), Alec Brown (5), Aleks Maric (7) -cinco inicial-, Juanjo Triguero (7), Artem Pustovyi (-), Evgeny Kolesnikov (19), Santi Yusta (9), Fran Cárdenas (-), Angelo Caloiaro (14) y Pepe Pozas (-).

69 - UCAM Murcia (13+17+14+25): Facundo Campazzo (2), Scott Wood (8), Sadiel Rojas (5), José Ángel Antelo (13), Vitor Faverani (14) -cinco inicial-, Yanick Moreira (10), Vitor Benite (8), Carlos Cabezas (3), Nemanja Radovic (6) y Thomas Kelati (-).

Árbitros: Vicente Bultó, Óscar Perea y Pedro Munar. Eliminaron al local Triguero por acumulación de cinco faltas personales.

Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo novena jornada de la Liga Endesa disputado en el Fontes do Sar ante 5838 espectadores. EFE