«No me impresiona un cadáver, me impactan las situaciones de los vivos»

La subdirectora del Imelga en Lugo explica la labor diaria de un forense y aclara que su trabajo no solo está en los cadáveres

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lugo / la voz 15/06/2017 23:23 h

Licenciada en Medicina y Cirugía y especialista en medicina legal y forense, Rosario Montes (Monterroso, 1964) es desde hace tres años la subdirectora del Imelga en Lugo. Su labor como forense empezó hace 23 años en Mondoñedo, donde estuvo casi diez. Después se trasladó a Vilalba, donde trabajó dos años. Desde el 2006, año de creación del Instituto de Medicina Legal de Galicia (IMELGA) presta sus servicios en Lugo.

-Se cree que un forense solo trabaja con muertos, ¿en qué otras áreas trabajan?

-Nuestro trabajo va más allá. Se divide en dos áreas grandes: el de patología forense y el de clínica forense. Esta segunda se divide a su vez en dos áreas: valoración de daños y valoración psiquiátrica.

-¿En qué consiste la parte de patología forense?

-Es la relacionada con los fallecimientos, cadáveres judiciales, causas de muerte judicial, estudio de muertes violentas o sospechosas de criminalidad, las autopsias judiciales...

-¿Y la parte clínica?

-La parte clínica, que es muchísimo mayor, es donde vemos a los vivos. Aquí, valoramos lesiones, informes de incapacidad, de imputabilidad, internamientos, de agresión sexual o sospecha...

En cuanto a las dos áreas del servicio de clínica, tenemos la de valoración de daños y valoración psiquiátrica. También llevamos temas de sospecha de mala praxis médica.

-¿Donde cita a los pacientes?

-Lo habitual es que los reconocimientos se hagan en el juzgado aunque puntualmente podemos desplazarnos a un domicilio.

A un lucense lo vemos en el Juzgado de Lugo pero a una persona de un municipio de la provincia la vemos en la cabecera del Partido Judicial. En cada Juzgado hay un despacho para el forense y ahí hacemos los reconocimientos de las personas que viven en esa demarcación.

-Otra función importante es la del levantamiento de cadáveres, ¿Es clave esto?

- Aporta mucha información para perfilar el caso. Hacemos un examen externo del cadáver para ver si el reconocimiento es compatible con la información que nos están proporcionando. Medir la temperatura corporal de un fallecido y la temperatura de ambiente es clave para saber la data de la muerte.

-A veces les responsabilizan de llegar tarde a los sitios...

-Es falso que el forense tarde en llegar a los sitios. Aquí en Lugo trabajamos con una orografía y distancias muy complicadas. Desde la capital a la costa lucense ya tenemos más de una hora de camino. A esto hay que sumarle que cuando se produce un fallecimiento no se avisa inmediatamente al forense. A veces se tarda una, dos o más de tres horas en avisar y a esto hay que sumarle el trayecto.

-También se critica que se centralice todo en Lugo...

-Descentralizar las autopsias retrasaría trabajo y sería de peor calidad. El servicio de patología funciona muy bien. Hacemos el levantamiento y lo traemos al HULA para hacer la autopsia. Tenemos un plazo máximo de 24 horas para entregar el cadáver.

La psiquiatría forense. Veo una parte muy humana de la vida.

Soy fría, me centro en mi trabajo como forense y después hablo con la familia.

Lo que más le impresiona

No me impresionan las lesiones, sino las situaciones de los vivos. Me impactan las situaciones humanas que se generan.

«Es falso que el forense tarde en llegar; las distancias y la orografía en Lugo son complicadas»

«A la hora de informar, el único criterio que me mueve es el científico»

Informar y asesorar a las partes sobre todas las cuestiones médicas que se susciten es la función principal de un forense. Las partes implicadas en un procedimiento judicial no tienen conocimientos jurídicos y tiene que haber un médico que haga de interlocutor. El informe que hace el forense le ayuda al juez a tomar una decisión pero no le vincula. Es el juez quien decide y pone una sentencia.

-¿Con qué ventaja cuenta el informe pericial de un forense?

-Es un pericial oficial y objetivo. No es un informe de parte ni privado, por lo que no está mediatizado por intereses de ningún lado. A mí, a la hora de informar, el único criterio que me mueve es un criterio científico. Yo no estoy mediatizada ni por una parte, ni por una compañía de seguros ni por nadie. Mi pericial se basa en consideraciones científicas, del ámbito de la clínica y patología.

-¿Quién los llama a ustedes para actuar?

-En muchas ocasiones nos llaman del hospital, el médico de urgencias... En caso de fallecidos nos suelen avisar las Fuerzas del Orden. Siempre preguntamos si está avisado el juzgado de guardia. Nosotros tenemos que avisar siempre al juzgado de guardia. -¿Pueden intervenir siempre?

-Siempre intervenimos por orden judicial. Yo no puedo hacer un reconocimiento por lesiones como médico y posteriormente el reconocimiento forense. Son diferentes porque tienen dos implicaciones muy distintas. Hay lesiones que para un médico de puerta u hospital no tienen mayor relevancia porque de ellas no se derivan consecuencias, pero sin embargo desde el punto de vista forense tiene mucha trascendencia.

Una muerte violenta es siempre judicial. Puede ser: accidental, homicida o suicida. En el año 2016, el servicio de patología realizó 265 autopsias. De estas, 149 fueron por muerte natural y 116 por muerte violenta: 81 accidentales, 33 suicidios y 2 homicidios. En cuanto al servicio de clínica, se trataron 177 lesiones por violencia de género, 18 fortuitas, 66 laborales, 123 tráficos. También se llevaron a cabo 34 informes por agresiones sexuales.

«Cuando te quedas con el teléfono de guardia, te quedas con todas las consecuencias y con lo que te toque»

La provincia cuenta con ocho forenses que desde 2006 están centralizados en Lugo. El jefe de patología se encuentra en el HULA y los otros siete en el juzgado. Siempre hay dos forenses de guardia permanente y uno de disponibilidad.

-¿Cómo trabajan?

-Desde Lugo nos desplazamos a los municipios para servir las clínicas de los partidos judiciales periféricos. Todos los forenses llevan una parte del trabajo de Lugo y parte de su labor está en atender las clínicas de los juzgados periféricos. Generalmente se desplazan dos días a la semana a las clínicas de los pueblos.

-También cuentan con un equipo psicosocial que se doblará en breve, ¿es así?

-Sí. Además de los ocho forenses, también tenemos un equipo psicosocial. En este momento en Lugo hay uno pero en breve habrá otro. Está formado por una psicóloga y una trabajadora social. Estos profesionales, junto a los forenses, hacen valoraciones integrales. Por ejemplo, ante un caso de violencia de género, este equipo valora el ambiente de la persona, los apoyos que tiene, las valoraciones de procedimientos de familia donde se dirime la custodia de los menores, la valoración de las familias para ver la persona idónea para otorgar la custodia... Hacen un trabajo de campo muy amplio con esa familia.

-¿Cómo son sus guardias?

-Siempre hay un forense de guardia los 365 días del año y las 24 horas del día. No son presenciales sino localizadas. Todos tenemos el entrenamiento básico para hacer de todo pero a nivel de trabajo diario lo tenemos especializado y repartido. En el servicio de patología forense se encuentra el jefe de área. Es el que está en el hospital y hace las autopsias. Las hace en horario de mañana de lunes a viernes. El fin de semana las hace el que está de guardia. Los otros siete hacemos clínica y dentro de la clínica tenemos forenses especialistas en valoraciones de daño y otros en psiquiatría forense. Pero cuando te quedas con el teléfono de guardia, te quedas con todas las consecuencias y con lo que te toque.

-¿Y de lunes a viernes?

-Tenemos un horario laboral de mañanas, de lunes a viernes. El que está de guardia puede tener que salir. También hacemos actuaciones de guardia cuando nos llaman.

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