Los lobos vuelven a matar perros en pleno día cerca de casas habitadas

Un can fue atacado en el municipio vilalbés, a poca distancia de la carretera LU-120, y hallado en un prado


vilalba / la voz

Los ataques de lobos a perros no solo no son una novedad sino que en los últimos tiempos se repiten periódicamente. Incluso tienen lugar en pleno día y cerca de casas habitadas, como ocurrió el pasado miércoles en Vilalba. Un perro fue atacado en la parroquia de Árbol, alrededor de las ocho de la tarde, y sufrió heridas tan graves que acabó muriendo.

Los hechos tuvieron lugar a pocos centenares de metros de la carretera LU-120 (Vilalba-Paraxes), y el animal murió en un prado próximo a la casa de su dueña. El ataque incluso fue visto por una persona: una vecina de la citada parroquia, que volvía de Vilalba, vio que en un prado había dos animales; pero pensó que lo que pasaba era que un perro algo grande estaba comiendo algo, aunque lo que en realidad sucedía era el ataque del lobo.

En la casa a la que pertenecía el perro atacado -Pillo, de dos años- hay otro de mayor tamaño, así que la suposición de esa vecina tenía su fundamento. La dueña del animal fallecido, Lita Vázquez, se preocupó a la mañana siguiente. No le dio importancia a que el perro no volviese a casa por la noche, pero sí se sorprendió al otro día, ya que el perro solía ladrar y acercarse a la puerta principal. Poco después, sin embargo, ya se dio cuenta de lo que había pasado.

Lo que no está claro es si el lobo atacó al perro, que no solía estar atado, en las inmediaciones de la casa en la tarde del miércoles, en un momento en que no había nadie en la vivienda, o si se abalanzó sobre él, tras sorprenderlo en el prado en el que acabó muriendo. En la finca se veían manchas de sangre en diversos puntos, lo que hace pensar que el perro fue arrastrado. «Non sei se o pillou cerca da casa ou o colleu no prado», dijo ayer la dueña. Las mayores heridas fueron causadas en el lomo del animal.

Por la pista que sale de la LU-120 y que pasa al lado de la casa y del prado donde el animal apareció atacado, la dueña solía dar un paseo con Pillo todas las tardes. Cerca hay una zona de monte arbolado y de monte raso, de la que, se supone, procedía el lobo que cometió el ataque. En los últimos tiempos no se habían dado casos similares en esa zona del municipio, y hay que remontarse bastantes años para encontrar un ataque a un potro o a un poni. Lita Vázquez, mientras tanto, comentaba con cierto pesar que ya es normal ver la fauna salvaje cerca de las casas en lugares como ese.

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