La empresa Coporcel lanza el porco celta al mercado internacional

Crían en explotaciones gallegas y amplían sus ventas con productos delicatesen

El cocinero del Restaurante España, Héctor López, elaboró un plato con carne de porco celta.
El cocinero del Restaurante España, Héctor López, elaboró un plato con carne de porco celta.

Lugo / La Voz

La empresa lucense Coporcel ha dado un impulso a la raza de porco celta, autóctona de Galicia, lanzándola al mercado internacional. Esta firma -que funciona desde el 2010 pero que en el 2014 tomó un nuevo giro comercial con la entrada de nuevos socios en el accionariado- se ocupa de todo el proceso, desde la cría en explotaciones gallegas, hasta la matanza, elaboración del producto y comercialización, según explicó el director general, Manuel Losada. Con la participación de esta firma la pasada semana en el Salón de Alimentación Atlántico de Silleda se avanzaron acuerdos comerciales con Italia, Alemania, Escocia, México, Colombia y Brasil. Además, se interesaron por estos productos profesionales de Japón, China y Taiwán, tal y como avanzó José Ángel Castro, director comercial. A mayores, este fin de semana estarán presentes en el Arde Lucus con un puesto al lado del campamento romano de la Praza Maior.

En esta nueva etapa, Coporcel cuenta con el asesoramiento del chef ejecutivo Héctor López, cocinero del Grupo Nove y responsable del Restaurante España. Este profesional destacó la calidad de la carne de porco celta: «Cuenta con una infiltración de grasa muy importante en la carne, algo que es muy complicado de conseguir. Esta grasa de gran calidad y sabor, presente en el porco celta gracias a que son animales criados al aire libre, y la exclusividad de estos productos, dan un valor añadido muy importante a los platos», destacó.

La explotación principal de Coporcel se encuentra en Santalla (Triacastela), pero cuentan con otras fincas por toda Galicia, sobre todo en la provincia, de Coporcel o gestionadas por ganaderos con los que la empresa ha llegado a acuerdos.

Crianza al aire libre

Losada destacó las virtudes de la carne de porco celta, a la que calificó como «un manjar de leyenda en peligro de extinción». Los animales tienen un crecimiento muy lento y se crían al aire libre, «con un modo de crianza tradicional, en grandes fincas y en sotos de castaños», apunta. En cuanto a los productos que comercializan, Losada explica que, además de los artículos tradicionales, como los embutidos, han apostado por otros delicatesen, como latas de cocido específico de porco celta o botes de virutas de porco celta con aceite.

El director general también destacó la proyección de esta empresa, que pretenden que se traduzca el año que viene en ocho puestos de trabajo directos y 45 indirectos.

400.000 ?

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