La autovía que cierra más de un mes al año

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

ABADÍN

PEPA LOSADA

Las horas de corte de la A-8 de Lourenzá a Abadín suman un total de 34 días entre octubre del 2015 y octubre del 2016

01 dic 2016 . Actualizado a las 22:47 h.

Los 16 kilómetros de la A-8 que van de Arroxo (Lourenzá) a A Xesta (Abadín) son famosos por sus repetidos cortes. Tanto se repiten que si se cuentan los registrados en un año, las horas de cierre de la transcantábrica suman más de un mes: del 25 de octubre del 2015 al 25 de octubre del 2016, la A-8 estuvo cerrada en ese tramo 835 horas, lo que equivale a un total de 34 días y 19 horas.

 DESIGUAL INCIDENCIA

Un invierno casi normal. Los problemas de visibilidad en el entorno del alto de Fiouco -perteneciente al municipio de A Pastoriza y situado a 698 metros, el de mayor altitud de todo el trazado de la autovía- prácticamente no aparecen en invierno. La A-8 se cerró dos veces en noviembre del 2015, pero el siguiente corte no llegó hasta el 20 de febrero del 2016, que fue el único de ese mes. En marzo, justo al final del invierno, hubo cinco cierresen solo cuatro días -17, 19, 20 y 21-.

LA PRIMAVERA AFECTA

 Circulación complicada en mayo y en junio. En mayo del 2016 se registraron seis cortes: el día 3 hubo dos, y el día 16, otros dos, en tanto que los restantes están fechados los día 6 y 20. La situación se mantuvo en junio, ya que en ese mes hubo ocho cortes: están registrados en los días 1, 2, 3, 7, 10, 22, 23 y 30.

PROBLEMÁTICO VERANO

 Repetidas incidencias de julio a septlembre. Los cortes abundan en verano: ocho en julio del 2016, siete en agosto y ocho en septiembre así lo indican. Algunos casos además son prolongados: entre el 26 y el 27 de julio del 2016 el tramo estuvo cerrado 25 horas; entre el 29 y el 31 de ese mes pasó 31 horas. En octubre se registraron cinco cortes.

EFECTO CUMBRE

Humedad que viene de la costa. La niebla que envuelve ese tramo de la autovía del Cantábrico hasta obligar a cerrarlo al tráfico tiene su causa en la humedad que llega, empujada por el viento del nordés, desde la cercana costa de A Mariña. En la zona de O Fiouco se registra el denominado efecto cumbre, de modo que las condiciones de frío y de humedad son más rigurosas de lo que correspondería a un punto de apenas 700 metros de altitud y el aire húmedo se condensa en forma de nubes.

SOLUCIONES PENDIENTES

Mejoras sin ejecutar. Ya en junio del año pasado, el Ministerio de Fomento anunció la convocatoria de una consulta a empresas para que aportasen soluciones técnicas a la niebla que con frecuencia aparece en esa zona. Lo que en estos momentos se prevé es que en el verano del año próximo se puedan ensayar sobre el terreno las distintas soluciones contra la falta de visibilidad .

 MEDIDAS PRÓXIMAS

Un nuevo radar, con velocidad máxima variable. En la subida de Mondoñedo a O Fiouco se colocará un nuevo radar: cotrolará la circulación en un tramo de 4,7 kilómetros en sentido Vilalba, y la velocidad máxima autorizada no será fija sino que variará según las condiciones meteorológicas. Desde finales del 2014, en esa zona de la A-8 ya hay un radar: vigila el tráfico en nueve kilómetros en sentido Asturias, entre la subida de A Xesta a O Fiouco, con velocidad máxima de 100 kilómetros por hora. Su instalación llegó meses después de un accidente en cadena en el que se vieron implicados decenas de vehículos: en esa colisión, ocurrida en un día de densa niebla de julio del 2004, falleció una persona.

INCIDENCIAS 

 Pequeñas interrupciones en noviembre. Los cortes han continuado durante este otoño. Así, ese tramo estuvo cortado dos horas en la tarde del lunes y cuatro entre la tarde y la noche del martes.