Sarria inventa el pleno exprés

Los ediles despacharon los siete puntos del orden del día en 20 minutos

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Los plenos ordinarios del Concello de Sarria suelen ser calificados habitualmente por los medios de comunicación como tediosos, muy largos o tensos. El reiterado mensaje parece haber calado en los políticos sarrianos que ayer despacharon los siete puntos que figuraban en el orden del día en apenas veinte minutos. Para los neófitos en el seguimiento de la política municipal sarriana es obligado explicar que una sesión de las más normales suele aproximarse a las tres horas y lo habitual es que las supere si hay algún punto de fricción.

La mañana comenzaba con malos presagios al iniciarse el debate con casi diez minutos de retraso sobre el horario previsto. La sorpresa fue mayúscula al comprobar que cada punto apenas requirió cuatro minutos entre debate y votación.

La única duda al final de la sesión era si había sido la más corta en la historia del Concello. Como mínimo, en la última década ninguna sesión de carácter ordinario fue tan corta. Algunos veteranos de la política municipal recordaban que en alguna ocasión no se había celebrado un pleno al no haber puntos suficientes, pero ninguno fue capaz de recordar alguno más corto.

En honor a la verdad, hay que reconocer que la decisión del equipo de gobierno de rechazar, presuntamente por estar fuera de plazo o por no justificar la urgencia, tres mociones que habían presentado dos de los grupos de la oposición, también colaboró en acortar la duración del debate. Por otro lado las iniciativas tampoco eran de las de gran calado municipal y por lo tanto lo más probable es que las despacharan en pocos minutos.

El único punto en el que estuvo a punto de encenderse la mecha del debate fue el de los listados de morosidad. El portavoz socialista, Claudio Garrido, y el alcalde, José Antonio García, hicieron el amago de entrar de lleno en uno de esos intercambios de tostones con intervenciones de más de media hora cada uno en las que solo suelen decir obviedades e intercambiar descalificaciones, pero la sangre no llegó al río y no entraron al cuerpo a cuerpo.

Al final todos se frotaban los ojos cuando el alcalde dio por finalizada la sesión a los veinte minutos de haber comenzado. El único pero es que ayer no estuvieron las dos únicas personas que no faltaron a un pleno, excepto causas de fuerza mayor, en la última década: José Luis Montero y Jorge López.

sesión municipal de corta duración

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