Preside la junta de personal del Ayuntamiento de Lugo desde hace casi seis años y está convencido de que el recién estrenado 2013 será «complicado y probablemente tenso» en la defensa de los intereses de los trabajadores. Jesús Expósito López (Lugo, 1963) pertenece a la plantilla municipal desde 1984 y en su condición de sindicalista (CC.OO.) ha dedicado muchas y duras críticas a la política laboral desarrollada por los sucesivos gobiernos del alcalde López Orozco (PSOE). Avisa de que, dado que el asesor jurídico del Ayuntamiento se ha persona en algunos litigios como acusación privada «en vez de hacerlo en defensa de los trabajadores», la junta de personal no descarta que llegue el momento en que tenga que, a su vez, ejercer como acusación particular, en casos que afectan a responsables políticos.
-¿Cómo se presenta el nuevo año en el campo laboral en el Ayuntamiento?
-Complicado y probablemente tenso. Por un lado por los problemas de índole general, porque la aplicación de medidas neoliberales puras y duras lleva a que los ciudadanos pierdan el control de la Administración a favor de las empresas, o, como se dice ahora, de los intereses de los mercados. Por otra parte, por los problemas propios del Concello en materia laboral.
-En estas primeras semanas ya se podrá tomar el pulso a lo que pueden ser los próximos meses?
-Sí. Está previsto poner en marcha comisiones de trabajo para analizar distintos aspectos de la situación laboral en el Ayuntamiento. Comisiones hizo en su momento una propuesta de convenio marco único para todo el personal, con el fin de superar los problemas que plantea el actual reglamento interno, del año 1990, que ha quedado obsoleto. Entre otras cosas, se trata de conseguir adaptarnos a lo dispuesto en las normas de rango superior. Otro de los objetivos es equilibrar los servicios municipales de acuerdo con las necesidades reales de la demanda. Está pendiente también la funcionarización del personal laboral fijo, la adecuación de la Policía Local a la Lei de Coordinación de Policía Local de Galicia. Y algunos asuntos más.
-Uno de los frentes que tienen abiertos es que no haya trabajadores de empresas privadas en puestos que consideran que deben ser atendidos por personal municipal?
-En eso estamos. No estamos dispuestos a dejar que la Administración pública se convierta en un conjunto de chiringuitos. No queremos personal de empresas realizando, en locales municipales y con medios municipales, trabajos que debe desarrollar el personal de la Administración, en este caso del Ayuntamiento. Ya hay casos de trabajadores de empresas que prestaban servicios para el Concello y que, por sentencia, acabaron formando parte de la plantilla municipal.
-En los últimos años los acuerdos entre la junta de personal y el gobierno local fueron más bien escasos. ¿Mejorará la capacidad de acuerdo a lo largo del 2013?
-Es relativamente sencillo conseguirlo. Solo hace falta voluntad política. En la junta de personal no exigimos nada que no esté recogido en el ordenamiento jurídico.
-Al menos en un caso, un conflicto laboral acabó en la vía penal. ¿Habrá más casos?
-Nosotros, responsablemente, nos movemos en el campo de lo contencioso administrativo. Pero, sí, en uno de los casos más llamativos, se produjo ese salto. A la vista de que los servicios jurídicos del Ayuntamiento, en vez de defender los intereses de los trabajadores municipales se personan como acusación particular, no descartamos hacerlo nosotros también en algunas cuestiones que afecten a responsables políticos.