El Concello de Lugo busca nuevos usos para la antigua depuradora

Intentó sin éxito cederla y no se plantea la demolición, por su alto coste

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Es una decisión pendiente, pero que el gobierno local deberá adoptar lo antes posible. Por ahora, el equipo del alcalde López Orozco no resolvió qué hacer con la amplia extensión de terreno y las instalaciones de la depuradora de aguas residuales (EDAR) que quedó fuera de uso cuando empezó a funcionar la actual. El concejal de Medio Ambiente, Lino González, reconoce que hasta el momento han descartado todas las opciones que manejaron. Es un problema pendiente de solución, porque, a diferencia de la vieja potabilizadora, en el consistorio no han encontrado todavía un nuevo uso para las inutilizadas instalaciones de la vieja planta depuradora.

El concejal González Dopeso explica que, finalmente, ninguna de las posibilidades que barajaron resultó satisfactoria. Una de ellas fue la de convertir la antigua depuradora de agua residuales en una planta de tratamiento de purines. Pero, además de serias dudas acerca de su viabilidad económica, el asunto planteaba cuestiones nada pequeñas sobre la idoneidad del emplazamiento, al pie del Miño, para una función de este tipo.

El Concello ofreció sin éxito la cerrada planta de tratamiento de aguas residuales a distintas entidades. Una institución que recibió el ofrecimiento municipal fue la Universidade de Santiago, que, sin embargo, prefirió otra instalación municipal, el antiguo matadero, para trasladar allí, desde el campus universitario, los grandes animales vinculados a la Facultade de Veterinaria.

Taller

Otra de las opciones que maneja, o al menos sopesó, el gobierno local fue la de instalar en la antigua EDAR el taller de la proyectada empresa mixta para la gestión del ciclo del agua. Pero también este uso parece plantear alguna complicación.

El concejal de Medio Ambiente, Lino González, admite que no es fácil dar un nuevo uso a las estas instalaciones. Además el equipo de López Orozco es consciente de que la opción de la demolición supondría un gasto que el Ayuntamiento, dada la actual coyuntura económica, no se encuentra en el mejor momento para afrontar.

De momento, la Policía Local se ocupa de la vigilancia del recinto, con frecuentes desplazamientos hasta allí (a la altura de Conturiz). Tendrá que seguir haciéndolo hasta que en el consistorio encuentren alguna fórmula viable para reutilizar estas instalaciones o conseguir los recursos necesarios para desmontarlas.

Menos dificultades plantea la antigua planta potabilizadora. En este caso, tendrá una función como parte del sistema de suministro de agua reciclada a la ciudad para labores de riego, lavado de calles y determinados usos industriales. En estos momentos se tramita la puesta en funcionamiento del equipo de bombeo que enviará el agua desde la nueva depuradora de residuales, una vez tratada, hasta la vieja potabilizadora; desde allí llegará al depósito de O Ceao, desde donde será distribuida a los polígonos de O Ceao y As Gándaras. Desde el depósito de O Ceao hay también una canalización para esta red de agua reciclada hasta Mar Cantábrico; falta conectarla con la antigua Frigsa, para que se pueda regar con ella esta amplia zona verde.