Unas obras ejecutadas ayer por la tarde, sin aviso previo, colapsaron por momentos tanto el acceso como la salida a la ciudad por uno de los nudos vitales para el tránsito, el de As Saamasas. Los trabajos consistieron en el asfaltado de la calzada sobre el puente de la carreteras de Santiago y Ourense.
Para la ejecución de los mismos, la empresa cortó uno de los carriles para facilitar el trabajo de las máquinas. Esta circunstancia fue la que generó grandes atascos. Por momentos, entrar o salir en la ciudad llegó a suponer una espera de casi diez minutos.
Los principales problemas se generaron en la salida de la avenida de As Américas porque en sentido Santiago confluye en la misma la circulación procedente no solo de este vial estratégico sino también la de la avenida de Breogán y los vehículos que dejan la N-VI y pretenden pasar hacia el otro lado del río.
Otro de los cuellos de botella se formó en el acceso del tránsito rodado procedente de la N-VI hacia el puente. En este punto las colas llegaron a obstaculizar por momentos parte del carril en sentido Lugo del citado vial.
Pero los problemas no afectaron únicamente a quienes pretendían salir. Los usuarios de la carretera de Santiago que querían traspasar el puente tuvieron que hacer largas colas. En ocasiones estas pasaron la gasolinera existente pasado Monte Segade y un poco antes del desvío hacia la carretera de Friol.
Solo un puente operativo
Una buena alternativa para aflojar el tráfico de entrada hubiese sido advertir a los conductores en primer lugar en qué consistían las obras y, además, establecer como desvío opcional la salida por el enlace de Exágono hacia la carretera vieja de Santiago para, posteriormente utilizar el nuevo puente que ayer fue el único que funcionó a pleno rendimiento ya que el romano se encuentra cerrado por obras de restauración.
La empresa encargada de los trabajos situó personal, dotado con aparatos de comunicación, en los puntos neurálgicos para regular el paso de los vehículos. El asfaltado del puente fue planteado en dos fases para no bloquear por completo el paso sobre el mismo. En las últimas horas de la tarde quedaron completados los trabajos por lo que el tránsito se normalizó. Diversas fuentes indicaron que las obras, por tratarse de un punto estratégico, era imposible que no planteasen dificultades de circulación. Indicaron que los trabajos fueron realizados con la máxima diligencia posible para causar los menos perjuicios posibles.
La situación del pavimento de la N-640 en el tramo de aproximación al puente era muy deficiente. Presentaba multitud de hundimientos y, en diversas ocasiones, ya tuvo que ser reparado. A pesar de la apertura del nuevo puente, el de As Saamasas registra un gran volumen de tráfico.
El estado del pavimento sobre el viaducto también era muy deficiente. Se notaba especialmente los días de lluvia en los que se formaban grandes balsas de agua.