Imagínese sentado en una sala junto con otras siete personas que aspiran al mismo puesto de trabajo que usted. Alguien les explica que están en una isla desierta y que hay un globo para escapar, pero solo pueden subir a bordo siete. Cada uno de los candidatos debe asumir un rol -maestro, juez, albañil, soldado, cocinero...- y todos deben debatir hasta llegar a un acuerdo sobre quien se queda en tierra, quien sobra. A pruebas de selección de este tipo se enfrentan a diario un buen número de lucenses en paro. Son las «dinámicas de grupo» que hace años estaban de moda para optar a puestos de trabajo de alta cualificación, pero que hoy en día también utilizan empresas que ofrecen empleos precarios.
«Primero envías el currículo. Si les vale te hacen un examen y una entrevista personal, después tienes que participar en una dinámica de grupo. Si la pasas, te hacen otra entrevista... Parece que te van a contratar como ingeniero de la NASA y al final es para un trabajo en un taller de tres meses en el que como mucho te pagan 700 euros al mes», comenta Mario, un desempleado lucense de 26 años. Al parecer, y a menor escala, ese tipo de exámenes también son habituales para conseguir plazas como teleoperadores o comerciales a comisión.
Actitudes y comportamiento
Con ese tipo de pruebas, que popularizó la película El método, con Eduardo Noriega y Najwa Nimri, las empresas examinan la actitud y los comportamientos de los aspirantes. «Comprueban si sabes trabajar en grupo, si eres una persona dialogante o si no das el brazo a torcer, si tienes capacidad de liderazgo... Es todo psicológico», señala.
En este momento, el mercado laboral está saturado de demandantes, y un buen número de empresas recurren a otras intermediarias que les agilizan los procesos de selección de personal. En muchos casos, los aspirantes se presentan a las pruebas sin saber qué empresa hay detrás. «Para un puesto a lo mejor hay 100 o 200 candidatos. Estas empresas les hacen entrevistas y dinámicas de grupo a 50, y dejan a 10 o así para el final», añade el joven.
crónica selección de candidatos en un mercado laboral cada vez más complicado