Las iglesias de la comarca chairega siguen siendo blanco de los ladrones. La última en sufrir un robo fue la de Bazar, en el municipio de Castro de Rei, de la que, según cálculos del párroco, Jesús Muinelo, se llevaron unos 60 euros. Para sustraer este dinero, personas desconocidas reventaron la cerradura de la puerta lateral del templo y, una vez en su interior, vaciaron los cepillos, quedándose con todas las limosnas allí depositadas.
Salvo el dinero, los autores de este robo no se apropiaron de otras cosas de valor, aunque si revolvieron todas las dependencias de la iglesia en busca de objetos valiosos. En su búsqueda, llegaron a abrir los dos sagrarios, que el cura encontró abiertos, aunque sin que tocasen las hostias consagradas que había en su interior. También vaciaron los armarios, dejando fuera de ellos los libros y las ropas de las celebraciones litúrgicas.
El robo en este templo chairego tuvo lugar por la noche, y aunque a unos cien metros hay viviendas y la iglesia cuenta con iluminación exterior nadie se enteró de lo ocurrido, ni escuchó ruidos extraños. Se da la circunstancia de que las dos puertas de la iglesia de Bazar fueron reformadas hace poco tiempo, y una de ellas ha quedado ahora dañada.