Vecinos de dos céntricas calles de Vilalba, Novo Cazón y Nevado Bouza, están molestos con la situación de un iglesia situada en un bajo de la vía citada en segundo lugar, cuyo funcionamiento, dicen, causa graves molestias por su ruido. Se trata, tal como aparece en un cartel pintado en la fachada, de la Iglesia Cristiana Catedral de la Esperanza, y su funcionamiento recibe de los vecinos críticas y hasta abre a algunos la posibilidad de presentar una denuncia.
Varios días por semana -sobre todo los fines de semana, en un horario que cambia y que suele ser de final de la tarde hasta casi medianoche pero también por la mañana-, en el templo se celebran oficios cuyo desarrollo encrespa a los vecinos. «Cantan, bailan», resume un vecino de la calle Novo Cazón, que además explica que se mantuvieron contactos con una persona considerada responsable de esas reuniones.
A esa persona se le hizo saber que la situación -caracterizada, según testimonios de vecinos, por el empleo de diversos instrumentos musicales- causaba molestias por afectar al horario de descanso y al estado de algunas personas, enfermas de gravedad. «No hubo manera», resumía anteayer un vecino para comentar el poco resultado de esos contactos.
Varias decenas de personas, según los residentes de esas calles, acuden a las reuniones de una actividad que comenzó, según las informaciones facilitadas, hace alrededor de un año. Desde entonces, afirma otro residente, el uso de instrumentos en las celebraciones ha ido a más.