Representantes del Ayuntamiento conocieron ayer en la sede de la delegación del Colegio Oficial de Arquitectos la propuesta de colores para el ensanche de la ciudad del siglo XIX, que incluye, entre otras, las calles Bolaño Rivadeneira y Quiroga Ballesteros. El trabajo lo lleva a cabo el Laboratorio iCOR, una iniciativa del citado colegio financiada con fondos del Plan Urban.
El estudio se centra en el espacio urbano conocido como ensanche da Ramella y tiene por objetivo mejorar el aspecto exterior de los edificios mediante la definición de los colores más adecuados. Las propuestas serán entregadas al Ayuntamiento a finales del mes en curso, según las previsiones del COAG. El Concello, según explica el citado colegio, podrá utilizar el citado documento y ponerlo a disposición de los propietarios de la zona a la que se refiere. Igualmente, podría servir de base para una ordenanza municipal o para algunos aspectos de la prevista revisión del plan especial de protección del casco histórico.
A la presentación del citado trabajo en la sede de la delegación lucense del COAG, presidida por Raúl Veiga, asistieron, entre otros, la concejala de Economía, la socialista Sonia Méndez; la gerente del Plan Urban, Blanca Cañal, así como representantes de la empresa municipal del suelo.
Diez arquitectos revisaron durante un mes el actual color de los edificios del citado ensanche.