Son muchos los vecinos que hablan del incumplimiento de la ley. En ciertos locales de hostelería, sobre todo por la noche, fumar abiertamente se ha convertido en norma. En otros casos, los hosteleros relatan que cuando apenas queda gente en el local y alguien quiere fumar, hacen la vista gorda. Sin embargo, la mayoría de los lucenses coinciden en que la ley ha tenido buena acogida y que la gente ya se ha acostumbrado. Eso sí, «o que quere fumar vai seguir facéndoo, niso creo que non haberá cambios», cuenta un hostelero vilalbés. En cuanto a cómo ha afectado a los negocios, las cifras son negativas. Unos lo achacan directamente a la ley: «Perdemos moitos clientes», dice un hostelero de Lugo. Pero otros matizan que es difícil saber en qué medida afecta la ley o la crisis.