Cova Eirós, el panorama más amplio del Paleolítico gallego

Francisco Albo
Francisco Albo MONFORTE / LA VOZ

LUGO

En el yacimiento de Triacastela se identificaron cinco épocas prehistóricas

21 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La reciente datación de un nuevo nivel arqueológico en Cova Eirós ha ampliado el panorama temporal representado en este yacimiento, que es ahora el muestrario más extenso del Paleolítico gallego concentrado en un solo lugar y que haya podido datarse con métodos radiométricos. La última datación, dada a conocer recientemente, corresponde a un conjunto de artefactos de 12.000 años de antigüedad correspondiente a la etapa final de la cultura magdaleniense. Con anterioridad, los arqueólogos ya habían fechado otras industrias pertenecientes a un período más temprano de esa cultura. En la cueva se habían identificado además otras culturas del Paleolítico Superior -gravetiense y auriñaciense-, así como industrias musterienses de diferentes períodos del Paleolítico Medio, obra del hombre de Neandertal.

Según apunta Arturo de Lombera, codirector de las excavaciones que llevan a cabo en este yacimiento las universidades de Santiago y Tarragona, «en otras partes de Galicia se han encontrado industrias paleolíticas más antiguas y también más recientes, pero en ningún otro sitio se ha podido reconstruir una secuencia cronológica tan larga como esta». Ello convierte a Cova Eirós en el principal referente para el estudio de la prehistoria remota del noroeste ibérico, ya que en ningún otro lugar puede apreciarse con tanta claridad la evolución cultural y tecnológica de las diferentes poblaciones que han ocupado este territorio.

Para averiguar la edad de los niveles más recientes del yacimiento se utilizó el carbono 14, que permite datar restos orgánicos de hasta 40.000 años. En los más antiguos se utilizó la termoluminiscencia del cuarzo, con la que se puede retroceder mucho más en el tiempo.

Los investigadores esperan que este extenso panorama cronológico pueda ampliarse todavía más en un futuro cercano, ya que el subsuelo de la gruta podría contener también rastros de épocas anteriores al hombre de Neandertal.