Una asociación recupera un sendero histórico en Becerreá

Castaño y Nogal rehabilitó una ruta de gran valor paisajístico y etnográfico


lugo / la voz 26/05/2011 06:00 h

La asociación Castaño y Nogal recuperó una ruta de senderismo en Becerreá, que incluye antiguos caminos y senderos, además de tramos del histórico Camino Real de Castilla a Galicia. El itinerario Quintá-Río Donsal discurre por una longitud de 15 kilómetros, de una gran riqueza paisajística y etnográfica. La ruta fue presentada públicamente ayer en la sede de Novacaixagalicia en Lugo, a cargo del vicepresidente de la asociación, Antonio Álvarez; el presidente del club de senderismo Novacaixagalicia de A Coruña, Ricardo Ares; el arquitecto Julio López Mouriño; el responsable de la casa de turismo rural A Raxoa de A Tumbiadoira, José Álvarez Díaz, y el presidente del club excursionista Acivro Lugo, Alejandro González.

Álvarez destacó que esta ruta discurre por «un entorno de silencio, castaños centenarios y milenarios, robles, abedules y otras especies autóctonas», con los atractivos añadidos de soledad, paz y silencio.

Para recuperar esta ruta, Castaño y Nogal trabajó duro, «sin ni un solo euro de subvenciones», matizó Álvarez. Para el desbroce y señalización de la ruta, la asociación organizó el verano pasado un campo de trabajo internacional en colaboración con la organización Servicio Civil Internacional de Voluntarios para la Paz, en el que participaron 14 jóvenes de diez países de todo el mundo. El Concello de Becerreá y el distrito forestal VII, socios de Castaño y Nogal y senderistas de A Coruña colaboraron en las tareas de desbroce y limpieza de maleza y señalización del sendero.

Zona despoblada

Explican desde la asociación que la recuperación de esta ruta ha puesto en valor un entorno singular, descubriendo «riquezas etnográficas ocultas, abandonadas y en fase de desaparición, en una zona de progresiva despoblación y envejecimiento» que está situada en el entorno de la Red Natura 2000 y Parque Nacional de Os Ancares.

Alejandro González explicó que esta ruta contribuirá a dinamizar esta zona de montaña, con población envejecida y núcleos rurales en vías de desaparición. La ruta comienza en O Couso y termina en A Cabana. «El primer tramo hasta Quintá de Cancelada es muy paisajístico, luego vienen grandes bosques, sobre todo soutos, como el de A Fraga das Valiñas. Se pueden ver también ouriceiras, que eran construcciones para almacenar castañas, pallozas de origen prerromano, hórreos de paja o molinos», añade. También hizo un llamamiento al Concello de Becerreá, a la Diputación de Lugo y a la Xunta de Galicia para que colaboren en el mantenimiento y la limpieza de la ruta.

En este sentido, Antonio Álvarez explica que este verano tienen previsto organizar alguna actividad para el mantenimiento del itinerario. Si logran alguna ayuda, volverán a hacer el campo de trabajo; si no es así, puede que lleguen voluntarios a ayudar a cambio de que se les ceda temporalmente la sede de la asociación para fines turísticos.

Ricardo Ares insistió en la necesidad de retirar los plásticos que hay en algunos márgenes del camino y propuso la creación de un área de descanso y zona de ocio para los vecinos de A Cortella.

Los que deseen más información pueden encontrarla, entre otras direcciones, en www.asociacioncastanoynogal.com o http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1279394.

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