Tres mil kilómetros en bicicleta sin ningún tipo de repostaje

El aventurero Jesús García Juanes intentará cubrir esta distancia llevando únicamente cuarenta litros de alimentos y bebidas


30/04/2010 02:00 h

Recorrer 3.050 kilómetros en bici y sin repostar. Este es el nuevo reto al que desde ayer se enfrenta el aventurero lucense Jesús García Juanes. El recorrido lo hará sobre un circuito circular de unos 41 kilómetros que parte de Rábade, continúa por Outeiro de Rei, Castro de Ribeiras de Lea y Cospeito, para volver nuevamente al ayuntamiento rabadense. García Juanes pretende recorrer unos 200 kilómetros diarios.

La distancia total que quiere cubrir este aventurero es más o menos la misma que tiene una vuelta ciclista a España, aunque hay una diferencia que puede ser determinante de cara a la consecución final del reto: y es que García Juanes no va a recibir ningún tipo de reabastecimiento, por lo que tendrá que intentan resistir con los veinte litros de agua, los ocho de leche y otros tantos de alimentos sólidos que se llevará consigo al emprender su aventura.

Jesús García Juanes pretendía iniciar su nuevo reto ayer al mediodía, aunque un contratiempo de última hora lo obligó a posponer la salida hasta la tarde. Por la mañana estuvo colocando todo su equipaje sobre la bicicleta y ajustándolo lo mejor posible para que durante el pedaleo no le produzca ningún desequilibrio por el que se pueda caer. Fue entonces cuando se dio cuenta de que algunos de los recipientes que había llenado de agua estaban vertiendo, por lo que tuvo que resolver este problema y aplazar la salida unas horas.

Catorce días pedaleando

Este aventurero lucense cree que puede realizar esos algo más de tres mil kilómetros en unas catorce jornadas. Además de a los problemas mecánicos, a lo que más teme García Juanes es al calor. En sus previsiones está consumir cada día unos dos litros de líquidos, aunque si el sol aprieta esa cantidad se tendría que incrementar, lo cual pondría en serio peligro la culminación de la prueba porque las provisiones se acabarían antes.

Precisamente para evitar el calor, Jesús García se planteó afrontar este reto en el invierno, aunque en esa época tenía otro inconveniente, que no era otro que las pocas horas de luz. Finalmente se decidió por una fecha intermedia, en la que las temperaturas no son demasiado altas y puede pedalear desde las siete de la mañana hasta las diez de la noche.

Jesús García Juanes eligió las pistas de municipios de la comarca lucense y chairega porque las considera las más apropiadas para llevar a cabo su reto, ya que se trata de un circuito llano, aunque con pequeñas subidas. Horas antes de subirse a la bicicleta reconoció que con este reto quiere reivindicarla como medio de transporte, al tiempo que pidió que en las ciudades y en los pueblos se hagan carriles por los que se pueda ir en bici. Antes de despedirse anunció que será el fisioterapeuta José Ramón Meilán el que hará el seguimiento de la prueba.

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