Lotería del Niño: Un retablo de Zaragoza del siglo XVI ilustra los billetes

Cada año una imagen religiosa artística se encarga de poner rostro a la suerte

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Una pequeña ventana a la suerte y también al arte. Los billetes de la Lotería del Niño se encargan cada año de ofrecer una segunda oportunidad a los sueños de miles de personas y también dar una lección sobre pintura o escultura religiosa.

Y es que las ilustraciones que cada año adornan los boletos suponen todo un repaso a la iconografía recogida en los museos e iglesias de España. En concreto, este año par la Lotería del Niño se ha elegido un detalle del retablo romanista de la iglesia parroquial de Villafeliche, en Zaragoza. Se trata de El Niño, de Pedro Martínez, conocido como El viejo, de finales del siglo XVI.

La imagen, de fondo dorado, cuenta con una representación del niño Jesús y su familia. Está realizado en madera de pino y el retablo completo tiene unas medidas de 390x253 cm.

En el retablo se pueden apreciar estampas de Santa Águeda y Santa Cecilia, la Sagrada Familia con San Joaquín y Santa Ana, Santa Inés, Santa Quiteria entre otros santos y la Trinidad. La obra fue restaurada en el 2004 por el plan de la Diputación de Zaragoza.

Otros billetes de Lotería del Niño

Esta clase de representaciones son habituales en los billetes de la Lotería del Niño. En el 2012 fue el turno de la obra La Adoración de los Reyes Magos, de Pedro Berroguete. Un óleo del siglo XVI que se encuentra en un museo parroquial de Palencia. En el caso del 2011 una obra del mismo nombre que esta, pero del autor Pablo Schepers y conservada en Zaragoza, era la encargada de ilustrar los boletos.

Las representaciones en las participaciones de la Lotería Nacional son habituales. El arte, los edificios históricos, los juegos tradicionales y otros motivos han servido para poner una imagen amable entre los números de la suerte. La variedad es tal que muchos aficionados al juego no dudan en coleccionarlas como si de filatelia se tratara.