Lotería de Navidad 2011: «Alguien se ha llevado de Santiago la compostela y los millones»

La administración número 3 de Santiago vendió en verano diez décimos del segundo premio

Valoración Con: 1 estrella 2 estrellas 3 estrellas 4 estrellas 5 estrellas   votos ¡Gracias! Envíando datos... Espere, por favor.

José Luis Tojo Núñez, el dueño de la administración de loterías número 3 de Santiago, no perdió la compostura ni un solo momento. Y eso que los medios de comunicación no tardaron ni diez minutos en secuestrarlo cuando los niños de San Ildefonso cantaron el 00147, uno de esos números feos porque tienen dos ceros delante. Pero en la administración de Porta Faxeira, una de las que más venden en Galicia, volvieron a dejar claro que todas las combinaciones entran en el bombo.

Los niños cantores de San Ildefonso musicaron el guarismo un poco antes de las once y, a en punto, José Luis ya se ponía delante de la primera cámara, la de una televisión nacional. Ni le temblaba la voz ni le vibraba la barbilla; todo control.

Tojo tenía los números claros: «Vendimos diez décimos del 00147, cada décimo tiene un premio de 100.000 euros. En total, un millón de euros». También mostraba el lotero su convicción de que los boletos ganadores se los llevaron turistas o peregrinos que compraron su suerte en el mes de julio o de agosto. «Los vendimos por ahí, en el verano -decía- alguien se ha ido para su casa con la compostela y los millones».

A las once y media de la mañana, delante del despacho de lotería ya ni se cabía. «Estamos muy contentos -seguía diciendo José Luis a todo aquel que lo quisiera entrevistar-, muy satisfechos dando ilusión y alegría». A esa hora todavía no perdía la esperanza de haber tenido también algo que ver en el desenlace del gordo. Pero no pudo ser. Para José Luis, algo tuvo que ver el apóstol Santiago en que un millón de euros del segundo premio acabaran vendidos en su ventanilla. «Es año santo y eso se nota», decía.

Desde que arrancó el 2010, las colas en la administración de loterías número 3 de Porta Faxeira han sido de traca. Largas esperas, sobre todo de turistas y peregrinos, para llevarse décimos de Navidad a los lugares más recónditos del mundo. Y al menos diez de aquellos que esperaron son a estas horas 100.000 euros más ricos.

Durante la mañana nadie se presentó en el lugar de los hechos confesándose ganador, así que cobraba fuerza la teoría de que los millones se fueron por esos mundos de Dios. El que sí apareció fue un personaje de los que suelen pulular por los sorteos. Se presenta a sí mismo como Chiquito de Carril y, con gran desparpajo, mostró ante las cámaras de la televisión un buen fajo de décimos de distintos números, uno acabado en 147 -aunque sin los dos ceros delante que lo habrían hecho millonario en pesetas, que no en euros-.

Tan lanzado iba Chiquito de Carril que acabó confesando -aunque no aportó pruebas- que también había ganado el quinto que se vendió en Ribadumia, «porque me acuerdo que fuimos allí a cantar con la coral y compré ese número». Nadie dudó de su palabra y Chiquito de Carril tuvo su momento de gloria en la radio y la televisión. Incluso contó un chiste difícil de recordar que terminó emulando a su mentor, Chiquito de la Calzada: «Jaaarlllll».

Y, a falta de ganadores y mientras traían de A Coruña el cartel del premio para que José Luis lo pegase en su vitrina, los que sí aparecieron fueron los chicos de la banca. «Me llamo Pablo Borrás y soy gestor de banca privada de Catalunya Caixa en Galicia». Pablo le contó a quien lo quiso escuchar que su misión no era otra que localizar a algún posible afortunado para asesorarlo. Según relató, una vez que alguien que gana a la lotería supera la euforia inicial, hace falta estar bien informado y conocer a fondo las posibilidades de inversión. Pero el gestor acabó marchándose también con las manos vacías, como los periodistas.

No faltó quien aprovechó el ambiente para pasar por ventanilla a adquirir ya las participaciones para el sorteo del Niño, «que dinero llama a dinero», decían en la puerta.

Por fin, llegó directamente de A Coruña el cartel oficial de Loterías y Apuestas del Estado, José Luis Tojo lo pegó con celo en su vitrina y los fotógrafos lo fusilaron en todas las perspectivas posibles.

«¿Y la botella de champán?», preguntó alguien. Como quien oye llover.