Carlos Rodríguez, al fondo con barba, posa en Sober con sus compañeros de Sílice Viticultores

Viticultores solidarios con el autismo

Una pequeña bodega de Sober lanza una campaña de sensibilización en las redes sociales


MONFORTE / LA VOZ

La tierra siempre tira. A Carlos Rodríguez, ingeniero industrial en Vigo, le llama la viña. Nada de particular cuando se tienen raíces en Sober. Autor del blog Roco&Wines, abandonó la atalaya digital para bajar al ruedo del vino. En Amandi, de donde procede su familia, se ha embarcado en el proyecto Sílice Viticultores. Le acompañan su hermano Juan Manuel, el enólogo Fredi Torres y varios cosecheros reconvertidos a un cultivo más ecológico. Todos aparecen en una fotografía sujetando un cartel ilustrado por el hijo pequeño de Carlos. Tiene tres años y le diagnosticaron un trastorno del espectro autista. Su historia, compartida por otros muchos niños anónimos, viaja por los viñedos de Galicia y las redes sociales. 

«El diseño sale de un juego que está en el iPad, mi hijo solo lo coloreó. El porquiño es muy gallego y tiene el lazo multicolor símbolo del autismo», explica Carlos. Desde que asimiló la noticia que ha cambiado su vida, viaja con ese cartel en el maletero del coche por si alguien se pone a tiro del objetivo de la cámara. El equipo de Sílice Viticultores aprovechó la comida de final de vendimia, en la bodega de la parroquia soberina de Barantes, para posar para una primera foto reivindicativa. Se han ido sumando otras, siempre de gente del vino.

«Es el mundo que me gusta y en lo que teníamos algo de presencia. Gracias a él estamos llegando a miles de personas. ¿Qué busca la campaña? Pues que un niño que solo es algo más especial pueda tener una crisis en un lugar público y no lo señalen diciendo ?a ver si tus padres te educan mejor?», señala el promotor de la iniciativa.

La campaña de concienciación circula por las redes sociales con las etiquetas #viticultoresgallegosapoyoautismo y #vinogallegosolidario. Alberto Nanclares y Silvia Prieto, en Rías Baixas, y Pilar Higuero, de Lagar de Sabariz, aparecen en las fotos más recientes. Ya hay más gente del vino en lista de espera: José Crussat, Dominique Roujou, Adega Pombal, Manuel Moldes, Marcial Pita, Bernardo Estévez, Antonio Portela, José Luis Arístegui, Cume do Avia, Xurxo Albamar...

«He ido a viticultores, no a grandes bodegas, pero todo llegará. Me gusta que se vea que no todo es mercantilismo, que no todo es dinero. El vino gallego va por delante, es un buen escaparate», explica. La campaña busca escapar del dramatismo. Ofrece una cara amable para una situación difícil. «Cuando te enteras de que tu hijo tiene ese trastorno -dice Carlos- te quedas parado. No sabes qué hacer, a quién llamar. Es algo que en Europa afecta a un niño de cada cien, pero existe un desconocimiento enorme».

No quieren saberlo

Muchos padres no saben que su hijo tiene ese problema. «O no quieren saberlo», matiza Carlos, que se ha implicado activamente en la asociación Teavi, integrada por familias de la zona de Vigo con niños afectados por un trastorno del espectro autista. «No somos nada tolerantes, lo que nos es incómodo lo eliminamos o lo apartamos. Pero nadie, nadie está libre de que le pase algo parecido», se lee en un comentario colgado en el Facebook de este colectivo, al hilo de un reciente conflicto educativo.

Hay comportamientos que pueden facilitar un diagnóstico precoz, como las dificultades en el lenguaje o en las relaciones sociales. «Si lo detectas pronto, puedes trabajar con el niño para que tenga una buena integración», recalca Carlos. Su hijo tiene el apoyo de una psicóloga. No todas las familias se lo pueden permitir. Por eso la campaña no posiblemente no se agote en las fotos que circulan por las redes: «No nos importa destinar una barrica de vino a recaudar fondos. La sociedad aparta al que ve distinto. Quiero que mi hijo y los que son como él tengan menos dificultades. Y que en el futuro aún haya menos trabas».

Pilar Higuero, de Lagar de Sabariz, se ha apresurado a prestar su apoyo a la campaña, con la que espera conseguir «algo más de visibilidad» para un problema más frecuente de lo que se cree. «Son niños sin ningún rasgo físico diferenciador, y eso puede provocar situaciones desagradables para ellos y sus familias», señala. Lo importante sería, añade, «que nadie se avergüence de un problema así».

El bodeguero de Rías Baixas Alberto Nanclares y la enóloga Silvia Prieto, posaron en la campaña solidaria. «Son cosas de las que no se habla, pero al tocarle a alguien que conoces te pones en su piel. Y le puede pasar a cualquiera», dice Nanclares. De las fotos, espera que sirvan para divulgar la situación de estos niños. «A Carlos le gustará ver que la gente del vino está con él», apunta el bodeguero.

Bodegueros de toda Galicia se retratan con un cartel de

un niño que sufre ese trastorno

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